PARTE I - LO QUE NOS PREOCUPA DE ESPAÑA
LA DECADENCIA ESPIRITUAL Y MATERIAL DE ESPAÑA
LO QUE NOS PREOCUPA DE NUESTRA PATRIA-I
ENSAYO
MANUEL MARTÍN
DIÉGUEZ (CORONEL DE ARTILLERÍA RETIRADO)
Barcelona Marzo de 2011
ÍNDICE
I.-LA
DECADENCIA ESPIRITUAL Y MATERIAL DE ESPAÑA.
II.-EL
SENTIDO COMÚN Y EL BIEN COMÚN.
III.-LAS
TEORÍAS SATÁNICAS CONTRA EL CRISTIANISMO, PRINCIPALMENTE CONTRA EL CATOLICISMO.
IV.-LA
SUBVERSIÓN Y EL DETERIORO MORAL DE NUESTRA PATRIA.
V.-EL
INAMNISTIABLE AMNISTIADO.
VI.-DISCURSO
DE UN PARLAMENTARIO POLACO EN EL PARLAMENTO EUROPEO.
VII.-UN
RETO POSIBLE.
VIII.-CONCLUSIONES.
APÉNDICES
PROUST
EN LA ACADEMIA DE ARTILLERÍA.
ARTÍCULO
SOBRE EL CIERRE DE LAS ACADEMIAS MILITARES.
HISTORIA
DE LA ACADEMIA DE ARTILLERÍA.
FOTOS
DE LAS ACADEMIAS DE INFANTERÍA, CABALLERÍA E INGENIEROS.
FOTOS DEL
ALCÁZAR DE SEGOVIA Y DEL ALCÁZAR DE TOLEDO.
FOTOS
DE ZAPATERO.
*VER EL ORIGINAL EN EL EXPLORADOR DE WINDOWS
LO QUE NOS
PREOCUPA DE NUESTRA PATRIA
I-.
LA DECADENCIA ESPIRITUAL Y MATERIAL DE ESPAÑA
En España sin apenas habernos dado
cuenta, nos están progresivamente imponiendo desde hace tiempo una encubierta y
progresiva dictadura atea neo-marxista , que si no lo evitamos nos va a destruir
moralmente, y que junto con la grave crisis económica que sufrimos, nos puede
llevar a un “corralito”, agravada, posiblemente en su caso, por la repercusión
de un integrismo islámico radical en Europa, por lo que se pueden llegar a
producir movimientos y revueltas internas y llegar a imponerse, por la vía de
la izquierda, un sistema totalitario de izquierdismo radical “frente
populista”, como ocurrió antaño. Ese es un peligro muy grave.
En estos casos, podría ser conveniente
la alternativa de una dictadura de espuelas, introducida democráticamente por
un poder fiable moderador y renovador, o por un pacto de Estado, como mal menor
y por tiempo limitado, y siempre que se garantizase la estabilidad democrática
y la Carta Magna, al estilo de la de Lucio Cornelio Sila en la República
romana, solicitada por el propio poder político; solución extrema para salvar
la democracia del peligro de una tiranía, y contemplada tradicionalmente en los
manuales de la teoría del Estado.
En esas circunstancias para casos
excepcionales, por muy conveniente y benefactora que nos pueda parecer esa
alternativa para salvaguardar la libertad y la democracia contra una dictadura
totalitaria, no la vemos actualmente posible, quizás por no haber llegado
todavía a la situación límite y porque, al pertenecer a la Unión europea,
dependemos de ésta, política y económicamente, lo que indudablemente supone un
freno para cualquier solución política extrema, en una u otra dirección.
Pero
Europa también está inmersa en la crisis económica, el ateísmo domina
actualmente en todos los ámbitos políticos, y por ello no es tampoco un refugio
seguro para nuestra Nación, en donde además hay un tradicional contubernio
contra España, contra su historia y contra el catolicismo, de lo cual quiere
aprovecharse el traidor zapatero "Sutor", Remendón y sus esbirros,
que quieren imponer, con tintes totalitarios, sus aviesos designios de
tendencia adánica, masónica y gramsciana para arruinar España y destrozar a nuestra
Patria.
Lo mismo ocurre contra la Santa Sede y
contra todo el ámbito católico europeo. Tenemos el Anticristo en casa, y quizás
se haya metido por la rendija de alguna iglesia o claustro. ¿Quién sabe? En
cuanto a los contaminados uniformados chasconeados en Defensa…, se acabaron los
caballos de montar (Para chasconear
ver el diccionario de la R.A.E.).
Con ese panorama y ante la pérdida de
valores morales, generalizada, poco podemos hacer, si no rezar para quienes nos
sigan encuentren un mundo mejor, y en todo caso dejarles el recuerdo un legado
de algo que tuvimos la suerte de vivir.
No podemos ensimismarnos en el pasado, pero
tampoco podemos vislumbrar un prometedor futuro, aunque no debemos amilanarnos
ni dejarnos vencer por el maligno presente; a ese precisamente hay que darle
cara, aunque sólo sea con el cálamo. Honremos a nuestros dignos antecesores
muertos, y releguemos al infierno a los malvados indignos, “con perdón del
Señor”, aunque por desgracia nuestra, sea eso imposible, porque si Largo
Caballero y Negrín murieron, su espíritu nos atormenta con sus felones
sucesores: el "Remendón", sus adláteres/teras, comparsas cejiles y
todo su sistema corrupto, que invade y se extiende por toda la Nación, ante una
acobardada derechona, con complejo de Estocolmo, atenazada por la pinza de la
izquierda y los nacionalismos periféricos, a tenor del Pacto del Tinell, que ni
la dejó reaccionar en su día, o si lo hizo fue sin resultado positivo alguno .
Si bien el citado pacto ya no está en vigor, otro atenazamiento con
colaboración periférica se vislumbra.
Circula todavía alguna repugnante
momia, de cuyo nombre quisiera no acordarme, que haciendo de bon vivant, y
comiendo a todo carrillo, nos quiere ahora tomar el pelo, dándoselas de santo
inocente de imprescriptibles e inamnistiables delitos de sangre, como si otro
Sant Yago fuese, y para quien no encontramos epítetos suficientemente peyorativos que darle; empero nos produce más repugnancia por
su mal recuerdo que el posible daño simbólico que como icono maligno pueda
ejercer en una ignara juventud.
Con una España sin nervio moral y en
ruina económica, por la crisis mundial, pero sobre todo por la ineptitud de la
gestión gubernamental para enfrentarse a la misma, negando incluso la evidencia
de esa crisis, cuando todo el mundo la conocía, al tiempo que tanto el Gobierno
central como los autónomos hacían los mayores despilfarros de nuestra historia,
y desde el central se alentaba, además, la desunión de España, podemos entonces
afirmar ante esas circunstancias, junto con el grave deterioro moral de los
valores y de las costumbres, alentado por el Gobierno, que nuestra Patria
desgraciadamente está en decadencia espiritual y material.
Es
decir nos encontramos “solos ante el peligro”, divididos, con muchos
enemigos, y sin un benéfico y competente patriota capaz de arreglar
la situación. ¡Ojalá apareciese!, pero no creo que nos caiga esa breva! ¿Pero
si no aparece, algo habrá que hacer para salvar a España, para levantarla o
para enderezarla, o aunque sólo sea para poder respirar y coger fuerzas para luego
levantarla mejor?
II-.
EL SENTIDO COMÚN Y EL BIEN COMUN
Se
impone una serena reflexión, y esa reflexión nos debe impeler a ser humildes y
a buscar criterios y guías de comportamiento en momentos tan difíciles de
conspiración antirreligiosa. Es fundamental no perder la fe ni la esperanza en el
Supremo Hacedor, ya que algún día volverá en España a amanecer.
Es también fundamental que nuestro comportamiento
se incardine en las virtudes cardinales, con prudencia en nuestros
juicios y afirmaciones, en el sentido de que las dudas y las sospechas, deberán
inducirnos al examen y a la reflexión, como dice el padre Feijoo en su
"Teatro Crítico Universal" (muy buen libro en relación con las
conductas humanas y actitudes públicas y políticas, y contra los dogmatismos
cerriles e irracionales de la época; e
incluso su autor fue un precursor del ojo clínico médico basado en la
observación, y muy elogiado por Marañón)
Debemos ser guiados por la justicia, lo
que nos obligará a ser objetivos y hacer los juicios de valor conforme a la
conciencia y siempre con la fortaleza de un cruzado para defender valientemente
las propias convicciones ante cualquier presión exterior, y además debemos
saber atemperar nuestros pensamientos y acciones con la necesaria templanza adecuada a
la pertinente situación.
Dichas virtudes no sólo son cristianas
sino que forman parte de la misma Ley Natural, y se entrelazan y complementan,
presentando aspectos y facetas, explicables, que las sintetizan y desarrollan.
Indudablemente el ajustarnos o ser
guiados por ellas, dichas virtudes nos
indican los rectos criterios a seguir en las diversas vicisitudes de la
vida, obrando de “buena fe” (verdad absoluta según Kant) y con “sentido común”,
lo que debe llevarnos a elegir el camino más justo en el pensamiento y en
la acción ante los dudosos lances de la vida. “El Criterio” de Jaime Balmes,
junto con el antes citado de Feijoo, son unos magníficos libros, actuales hoy
día, sobre dicho sentido común, del que también se dice que es el menos común
de los sentidos, seguramente deformado por las pasiones y actualmente por los
desvíos de la razón.
El término sentido común
describe las creencias o proposiciones que parecen, para
la mayoría de la gente, como prudentes, siendo esta prudencia dependiente
de unos valores de conciencia compartidos por un grupo social
desde un grupo de familias, pueblo a una entidad social mayor.
El sentido común es «una facultad que
posee la generalidad de las personas, para juzgar razonablemente las cosas, que
les permite percibir la realidad, o asignarle un sentido a personas, objetos o
situaciones, que resulta obvio para el común de los integrantes de esa
comunidad. Al respecto Balmes define la verdad como la realidad de algo y la
adecuación de esa realidad que describimos con la verdadera realidad.
El
sentido común en su acepción más extendida significa el recto criterio y la
comprensión de la realidad más cotidiana; no es la inteligencia en su sentido cartesiano de poder distinguir intelectualmente
lo verdadero de lo falso, y aunque ésta sea una acepción corriente, supone una
ampliación de su significado con respecto a la doctrina clásica, que configura
el sentido común como un sentido, una función del conocimiento sensible de
realidades evidentes y compartidas por un grupo social determinado, de mayor o
menor extensión, pero con una cierta cohesión en su forma de pensar y en su
escala de valores.
La finalidad de cualquier grupo social
que permita la convivencia social y por tanto la misma existencia de ese grupo
es la consecución de un “bien común”.
El
bien común es un concepto que
proviene del pensamiento político católico, desarrollado particularmente por la
Escolástica, como elemento esencial de su visión social basada en la solidaridad. Dicho
bien es el principio
constitutivo, configurador y organizador de una sociedad y el fin al cual ésta debe tender a conseguir y
mantener en su aspecto substancial y temporal.
El bien común
se distingue del bien individual en que es el bien de los individuos en tanto que miembros de un grupo social; lo constituye el conjunto de los valores convenientes y necesarios para los individuos de ese
grupo, pero que solo pueden buscar y lograr, en forma
compartida y conjunta, en una relación social regida por la paz y la concordia.
La Ciencia Política
moderna lo utiliza en una versión secularizada (que suele denominarse "interés general") la cual
alude a la constatación de que sin un mínimo de homogeneidad cultural y de
consenso sobre los valores básicos y las reglas de juego de la convivencia, las
sociedades se desintegran y dejan de cumplir su fin respecto de la satisfacción
de las necesidades individuales y grupales.
En una sociedad política, radicalmente
bipolarizada como la española, a la que se añaden además otros valores
contrapuestos y exacerbados, de carácter identitario, de algunas regiones
periféricas, los conceptos anteriores de “sentido común” y “bien común” pueden
ser paradójicos e incluso contradictorios.
Ante tantas aberraciones sociales y
legales, nos preguntamos: ¿Cuál es
el sentido común? ¿Qué bien común nos beneficia a todos? Ahí comienza la
discusión
El "bien común" es un arma
muy peligrosa usada frecuentemente por políticos y dirigentes. Con ella pueden
justificar casi cualquier acción, creyéndose con una superioridad suficiente
como para saber qué es lo que nos conviene a todos. Recomendamos la lectura de
"Un mundo Feliz" de Aldous Huxley y "1984" de George
Orwell, donde se puede apreciar lo peligroso que es anteponer un supuesto bien,
a las libertades personales, a la comunidad; a costa de un supuesto aumento del
bien común de la comunidad, se conculcan las libertades individuales, lo que
contradice a la bondad de ese falso bien común, y evidencia la utopía de
ciertas doctrinas políticas.
“Cuanto
más siniestros y aviesos son los deseos de un político, más pomposa e hipócrita
se vuelve la nobleza de su lenguaje (A. Huxley).” ¡Evidente! Pensemos en los
políticos gubernamentales.
Así dentro del relativismo moral y de la
negación de valores se llega a la polisemia y a la falacia política, pero de
ello hablaremos en otro lugar, interesa ahora describir la nefasta revolución
cultural que tanto daño ha hecho y sigue haciendo al cristianismo y a la
civilización occidental.
Gramsci con su revolución cultural hace un
acervo ataque al sentido común, al analizar las
relaciones entre el sentido común, la religión y la filosofía.
La filosofía, dice, es un orden intelectual,
cosa que no pueden ser ni la religión ni el sentido común. Según él, no
coinciden en la realidad la religión y el sentido común, por ser la religión un
elemento disgregado del sentido común. Por lo demás, sigue diciendo, "sentido
común" es un nombre colectivo, como también lo es la "religión";
para terminar afirmando que no existe un sentido común único, sino que éste es
el producto de un decurso histórico. Por otra parte, afirma, la filosofía es la
crítica y la superación de la religión y del sentido común, y de este modo
coincide con el "buen sentido", que se contrapone al “sentido
común”. Por razones similares la “Buena fe”, verdad absoluta según Kant,
deja de serlo, porque cuando se pierden los valores morales, no se puede hablar
de buena fe, y si se habla de ella sin conocerla, será otra cosa menos buena
fe, ya que la moral está subvertida.
Dentro del relativismo moral y de unas
“mores sin valores”, se puede llegar a esas absurdas conclusiones, en donde no
hay moral y todo es válido, lo que nos lleva al apocalipsis de un mundo
(a)moral sin valores ni orden natural que es el orden divino; una humanidad
exclusivamente terrenal, sin Dios y centrada exclusivamente en el hombre, se
quiere imponer a la trascendentalidad de una sociedad humana regida por el
Orden o Ley Natural. Sólo en ese Orden Divino, se nos revela la verdad,
mediante un decálogo de valores, que rige el sentido común, la razón y el bien
común, incluyéndose todos esos conceptos en el pensamiento cristiano.
III-. LAS TEORÍAS
SATÁNICAS CONTRA EL CRISTIANISMO Y PRINCIPALMENTE CONTRA EL CATÓLICISMO.
Satanás fue
primer subversivo
de la Creación, al negarse a obedecer a Dios. Este mismo espíritu de subversión saltaría el
cerco del paraíso para hacer caer a Adán y Eva. Entraría después en el mismo corazón del sagrado
colegio apostólico y se ganaría a Judas. San Agustín denunció este combate en
el siglo IV en sus “Dos ciudades” y San Ignacio en el siglo XVI en su batalla
de las “Dos banderas”.
Y así comenzaría la lucha de Satán
contra la Ley Natural a través de los siglos, y cuya historia, no voy aquí a
reproducir, pasando directamente al corrompido mundo actual.
Los
antecedentes de las perniciosas ideologías modernas son antiguos y se
encuentran en el “nominalismo” del herético fraile
franciscano y filósofo escolástico inglés Guillermo de Ockham. Se considera que todo el desarrollo
filosófico posterior, que se alejó de la canónica teoría del derecho,
fundamentada en el “derecho
natural” se debe en gran
parte a la teoría nominalista de Ockham. En esa corriente filosófica, cabe
destacar como seguidores de la misma a
pensadores como Thomas Hobbes y John Locke ; oponiéndose a la
misma Juan Duns Scoto, también fraile franciscano, y por cuya sutileza de
análisis filosófico, le dieron en su época el sobrenombre de "Doctor Sutil", a quien se le consideró santo y se le veneró sin mediar canonización; y siete siglos más
tarde, 20 de marzo de 1993 el Papa Juan Pablo II confirmó su culto como beato.
Ockham
introdujo por primera vez un concepto de la libertad, basado exclusivamente en
la voluntad humana, y ajeno al canónico concepto ético del bien y del mal, es
decir la libertad no era un bien ético universal, sino el resultado de un
devenir histórico. Con el despertar democrático de los pueblos cada individuo,
según la teoría anterior, al alcanzar su plena libertad individual, podía
administrarla libremente sin freno moral alguno, pues esa libertad no estaba
ligada a la moral, lo cual no quiere decir que todos los individuos de las
poblaciones de los estados liberales dispusiesen de su libertad
sin freno pues la religión estaba muy arraigada y la Iglesia era el norte que
guiaba a los fieles.
Interpretación particular de la
libertad, no como un derecho fundamental humano, sino como un derecho subjetivo de a
la persona, que tenía derecho a administrar a su albedrio. Partiendo de ese
planteamiento se llegaría a través de los siglos al humanismo ateo del S.XIX.
Antes esa libertad individua dependía, en parte, de un graciable soberano, bien
administrada por la gracia de Dios, o bien despóticamente por un tirano, con el
derecho moral del pueblo para expulsarlo del poder.
Pero
hubo una relajación de la moral que fue aprovechada para introducir nuevas
corrientes filosóficas disgregadoras y romper el orden social existente.
La masonería introduciría sus “Caballos de Troya” contra el orden social
cristiano, infiltrándose solapada
y secretamente en el mundo del derecho,
en la política, en la economía, en las finanzas, en los sindicatos, en la prensa, en el cine, en
la televisión y en todas las instituciones de la vida
pública, tales como los gobiernos, las fuerzas de seguridad pública, las
administraciones de justicia, las tradicionales y católicas Fuerzas Armadas,
y hasta en la misma Iglesia, pero en donde intentaría colarse especialmente
es en la enseñanza y en la educación, porque la
juventud, incluida la infancia, el tesoro que todo enemigo de Dios ambiciona.
Clemente XII, Benedicto
XIV, Pío VII, VIII y IX, León XII y Gregorio XVI condenaron a la masonería, y León XII denunció a esta serpiente que nos envuelve “en su abrazo de talante cariñoso” para luego estrangularnos como la que nos inyectó “el mortal
veneno que circula por todas las venas de la sociedad moderna y
deshumanizada. Ratzinger, como prefecto de la Doctrina de la fe, en una nota de
1983 reiteró la excomunión de la
masonería.
El socialismo y el marxismo, basado en las teorías hegeliana y marxista, y en sus variantes,
anarquismo y comunismo, serían más tarde los instrumentos visibles más demoníacos de Satán. El
comunismo, fue
definido por la Iglesia como “intrínsecamente perverso, prometiéndole al hombre el paraíso en
la tierra, pero privándolo de todos sus derechos naturales, incluida su libertad y hasta el de creer en Dios.
Entre
el deshumanismo ateo y la voluntad de poder de poder de Nietsche, y en plena
crisis mundial, surgió la doctrina política del totalitarismo, que dio lugar al
comunismo, y a otros totalitarismos que sumergirían a Europa en una devastadora
guerra.
Pero el marxismo engendraría en el
mismo siglo a su hijo, por lo sutil, más perverso, Antonio Gramsci, quien ideó la estrategia para “tumbar” al occidente cristiano. Con Gramsci,
ya antes citado, se daría la vuelta de tuerca final a esa revolución
anticristiana que,
desde el Génesis, intenta, robarle a Dios el alma inmortal del hombre. Antonio Gramsci (uno de
los fundadores del Partido Comunista Italiano) como Marx y Lenín, buscó la toma
del poder total.
Gramsci, en la soledad de su cárcel mussoliniana, ideó una
estrategia de mejor talante y menor violencia que la de sus criminales
predecesores, substituiyendo
el “ataque” por el “asedio”, más sutil, por lo engañoso,
pero eficaz y subversivo.
Creía
que el espíritu occidental de la tradición judeo
cristiana,
con la familia como célula de la sociedad, los 10 mandamientos como ordenador moral y la propiedad
privada como pilar de la economía, hacia inabordable, por muy difícil, el camino
del triunfo del comunismo en
el mundo occidental.
Este detalle es
fundamental para comprender la esencia
de la revolución cultural gramsciana. Habría por lo tanto que buscar otro camino, que no era sino el de socavar los principios morales de Occidente, cambiando su forma de pensar, de vivir, de
relacionarse,
y hasta de divertirse. La reforma sería, por lo tanto, intelectual y moral. Una vez cambiada y erosionada la mentalidad de la
mayoría, el poder civil caería como una fruta madura en manos del poder
único del estado, porque ya no habría choques ni conflictos entre
ambos poderes, que sería único y sin división independiente
de funciones ejecutivas, legislativas y judiciales, y no existiendo en el
Estado otros poderes fácticos, institucionales o de presión, que no sean los
del propio Estado totalitario.
Para
conseguir ese objetivo era necesario el imponer unas ideas contrarias a una concepción trascendente de la vida. Habría que negar toda concepción religiosa que recuerde el Juicio Final, el Apocalipsis y
la conversión de los judíos, y hablar solamente de
“aquí abajo”,
de la tierra, en una postura de inmanentismo total. La
inmanencia es la actitud del hombre que vive en la Tierra como si fuera su
patria definitiva. Es lo contrario de la visión trascendente de la vida.
El
concepto de inmanencia, entendido aquí como total y consciente rechazo de la
trascendencia, es también importante en la tradición marxista.
Particularmente, Antonio Gramsci califica la filosofía de la praxis
como un "inmanentismo absoluto", un "historicismo
absoluto" y un "humanismo absoluto". (Ateísmo, humanismo sin Dios).
Finalmente hoy, inmersos en el gramscismo, se vive cotidianamente como si el mundo espiritual y sobrenatural no existiera,
como si todo empezara y terminara en la tierra. Decimos que “en el fondo” somos católicos, pero a
veces ese fondo tiene tantos metros de profundidad, que en nuestra vida diaria no se
nota, si bien, indudablemente, queda
algo de de fe en los corazones.
Habría entonces que corromper, disolver, erosionar, destruir sin ruido y con engañoso buen talante, pero sin descanso, subvirtiendo todos y cada uno de los valores enseñados por
la cultura judeo cristiana. Burlarse, mofarse,
ridiculizar, menospreciar, corroer, erosionar todas las virtudes y los valores
que la Iglesia como madre y maestra había tendido a sus hijos para
ponerlos de pie
como persona En todo lo anterior
consiste “el asedio”.
Hoy han sido intencionalmente tan combatidas dentro de la sociedad, que al
hombre moderno le resultan hasta desconocidas: las virtudes teologales de la fe, la esperanza
y la caridad; las cardinales de la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza
; y sus virtudes derivadas de las anteriores: la veracidad, la sinceridad, la lealtad, la fidelidad,
la disciplina, la
honradez, el honor, la honestidad, la probidad, la
abnegación, la austeridad, el respeto, el compañerismo, la humildad, la gratitud, la obediencia, el amor patrio, el espíritu militar,
el valor, la piedad, y también el pudor, la virginidad, la castidad,... etc.
Para ello,
había que introducirse en todos los
ámbitos de la sociedad civil, eclesiástica y militar, en el mundo de las leyes, modificándolas sectariamente, en la educación, los sindicatos, el arte, la ciencia, las empresas y hasta en
la misma parroquia para hacer “saltar
la propia Iglesia por dentro”
Gramsci pensaba que nadie como la Iglesia había contribuido a formar el “sentido común” de los pueblos,
unificando las mentes y los corazones del campesino y del rey, de los
analfabetos y de los intelectuales. Habría
que apuntar los cañones otra vez hacia “La
Iglesia”, la principal responsable de
unificar las mentes y los corazones del occidente cristiano.
La destrucción
de las instituciones (Iglesia, Fuerzas Armadas, Policía,
Justicia, Educación) demolería a la sociedad (masificándola y atomizándola) porque son esas Instituciones quienes la encuadran y la mantienen de pie. La destrucción se haría descabezándolas y desprestigiándolas, para
que los ciudadanos llegaran a pensar que las instituciones no eran necesarias.
Sería como quebrar los huesos del esqueleto humano que arma y sostiene el
cuerpo de la persona. Para Gramsci, nada mejor que un intelectual traidor, un
militar manejable o traidor, un clérigo aguado o traidor, o hasta... un obispo
cobarde y traidor. No haría falta que se declarasen marxistas ,
bastaría con neutralizarlos, con que ya
no fuesen enemigos.
Mediante su
revolución, que Gramsci diseñó hacerla
a través de la cultura y los medios de comunicación, se iría volcando el
contenido marxista en las cabezas (ya vacías) de las nuevas
generaciones. Nacerían nuevas generaciones amorfas, sin sentido trascendente de
la vida, sin Dios, sin Patria, sin raíces y ahora (con la “perspectiva de
género” que niega el sexo impuesto por la naturaleza) hasta sin sexo definido. Jóvenes “re-programados” por el
sistema, ya sin lazos afectivos que los ligase
en nada ni
a nadie y por lo
tanto manejables.
Sin Dios para adorar,
sin Patria que defender (porque ya se la
habrían quitado física y espiritualmente a pedazos) sin padres que amar y
respetar, sin familia que defender (y que los cuide y los ame por el sólo hecho
de existir), serán el producto terminado
de más de un siglo de educación atea y obligatoria en nuestra patria.
Autónomos, independientes, irrespetuosos y anárquicos, repletos de críticas e
insatisfechos, resentidos, violentos (contra los demás y contra sí mismos) con
odio y sentimientos de lucha de clases, despreciando no sólo el enorme tesoro
de la civilización cristiana sino el de la vida misma en todos sus ámbitos, desde el aborto
a la eutanasia.
Algunos pocos por convicción libremente elegida, pero millones, por ignorancia, por haber sido
víctimas de una de una revolución que primero les envenenó el
alma y el corazón vaciándoles de principios y de valores la cabeza. Una
revolución que les habló solamente de sus derechos y jamás de sus deberes y
obligaciones como personas. Una
revolución perversa que odia al hombre y les vendió un mundo ficticio, a contrapelo con el corazón y la naturaleza humana.
El mundo actual se encuentra diabólicamente
diseñado por Gramsci, como él quería, gracias a los intelectuales ateos, a los medios de comunicación sectarios y a Internet, que mediante, dibujos animados para
niños, transmiten sin parar y hasta el hartazgo, una moral enemiga de todo el orden natural, de Cristo y de su Iglesia.
La revolución
con la que nos enfrentamos es una programaciónl de
total destrucción de la persona humana. Los que quieran
sobrevivir
para no ser moralmente destruidos debieran saberlo. Es
una batalla espiritual tan profunda, tan perfecta y tal bien
organizada que su director no puede ser
sino el propio Satanás, para hundir a los hombres en
un ruin vuelo bajo de miseria moral que conduce a la muerte espiritual.
Es una revolución agravada por las fútiles y
fatuas necesidades del consumismo de la vida moderna, que lleva a la mujer a abandonar su hogar y dejar a los niños en los jardines de
infancia, donde pierden la inocencia, enseñándoles a
inflar preservativos como globos en las aulas primarias antes que a leer y a
escribir,
y todo ello como consecuencia de la perversa ley de educación para la
ciudadanía.
Es
un abandono de la espiritualidad y entrega a los placeres de la vida terrenal,
en donde la inteligencia se obnubila y las conciencias se relajan hasta el
extremo de llevar a los jóvenes a la perversión sexual, y al consumo de droga, en un camino, generalmente, sin retorno,
porque el Gobierno no sólo no vigila sino que permite esas degradaciones, y con
una educación permisiva y sin ninguna prohibición, facilitando incluso la
pornográfica, incluso las fomenta.
Esa
impía doctrina intenta impedir que se pueda pensar cristianamente, y
que ni
siquiera pueda uno expresar lo que
siente, ni recibir la cultura y los valores de sus ancestros anteriores, apagando el fuego que brinda el calor de los lares y destruyéndolos,
propagando la falacia de que ser madre no entrañas ningún valor y que lo peor que le puede pasar a una mujer es tener hijos
a los que educar cristianamente para que sepan arrodillarse ante su Dios y tengan la esperanza de
reencontrarse con sus seres queridos en el cielo, y sentir el alivio de recibir el perdón al haber pecado. Sin que esos niños
lleguen a saber que deben amar a sus padres y a
sus abuelos,
y que
deben
de respetar y admirar a sus superiores y maestros; sin que nadie les
enseñar que deben amar la tierra donde nacieron y también venerar a su bandera, sabiendo
tener el honor de morir por ella, cuando preciso fuere.
La revolución estudiantil y de la
juventud del año 1968, es una escalada de la
degradación moral. En general, se acusa al 68 de la crisis de los valores tradicionales
propia de la sociedad contemporánea, que tras el paso de la sociedad
preindustrial a la sociedad industrial o sociedad de consumo de masas, se encaminaba hacia la sociedad postindustrial.
Esta guerra tan hábil, diabólica y satánicamente concebida en
el ataque al entendimiento y al
sentido común,
respectivamente facultad superior del alma, el primero, y el segundo la facultad interior natural que Dios nos dio a las personas para juzgar
razonablemente las cosas conforme al buen juicio natural para discernir lo
bueno de lo malo, es el arma a utilizar para descristianizar
al mundo cristiano.
Esta destrucción de los valores, fundamento de la nuestra cultura cristiana y conservados durante siglos, fue muy mal contrarrestada
y evitada desde un principio por quienes tenían el deber moral de defenderlos,y de iluminarnos
y de protegernos, denunciando la mentira y
contrarrestando el ataque moral enseñando la
Verdad, porque en la cadena de responsabilidades ante Dios, siempre hay
instancias superiores a otras.
IV-.
LA SUBVERSIÓN Y EL DETERIORO MORAL DE
NUESTRA PATRIA
No es necesario describir aquí la
política de quienes nos gobiernan y la situación moral y económica de la
sociedad española a donde esa política gubernamental la lleva, para ver que la subversión moral antes
descrita coincide con el deterioro moral de la actual de España.
El relativismo moral, las leyes
aberrantes contra natura, la perversión de la sociedad por el Gobierno, la
desnaturalización de las Instituciones que soportan al Estado, socavándole,
como ocurre con la Justicia, las FAS, las Fuerzas de Seguridad del Estado etc.
La polisemia desvirtuadora de los valores morales y patrios, desvirtuándolos
para acabar negándolos, en donde, entre otros valores, el honor ya no se
contempla y la dignidad no es ya una virtud cristiana unida al decoro y al
libre albedrío, sino que se fundamenta en una subjetivización laica de los
valores y del bien, en donde se puede alcanzar y exigir una dignidad sin ser
digno en el sentido moral cristiano.
Esa polisemia, no semántica en su
propio sentido lingüístico, sino interesadamente sectaria y política da lugar a
que se haya llegado a decir que “Nación”, refiriéndose a la española con sus
comunidades, es un término discutido y discutible, que tanto se puede aplicar
al todo como a una de sus partes. Sólo mediante una polisemia implícita, se
puede llegar a decir que la “Tierra (en el sentido de un territorio), no es de
nadie sino del viento, deslegitimando en unos segundos, años o siglos de
historia en que cualquier nación, luchando, ha llegado a conquistar o
reconquistar un territorio, su “leben raum”, para formar una nación y constituirse
luego en estado mediante su propia organización política.
Polisemia política sectaria, es
definir, en el Parlamento, una misión militar pacificadora en ambiente bélico y
en acciones de contrainsurgencia, así definidas en el correspondiente manual
táctico (FM-Counterinsurgency
operations), como una misión de paz, y en otro momento y en el mismo lugar,
llegar a decir que el término de guerra es polisémico, a no ser que quien lo
dijo, Alonso, se refiera a la guerra que le dan sus críos.....; así de esa
forma, a los militares combatientes no se les reconoce esa situación con
menoscabo de sus derechos a ese reconocimiento.
Pero hay conceptos, que por antagónicos
u opuestos, no pueden pertenecer al mismo conjunto polisémico, por ejemplo “el bien
y el mal” o “la verdad y la mentira”, ya que como dijo Thomas Fuller, y como
todo el mundo sano piensa y dice con sentido común, “La verdad es lo que es, y sigue siendo verdad aunque se piense al revés”, a lo que replican
los filósofos inmaneistas que el concepto de verdad es considerado como una aplicación metalingüística
o de la metafísica del lenguaje, lo que evidentemente es una falsedad.
La misma palabra
matrimonio deriva de los vocablos latinos "matrix" y
"munium" que significan calidad de madre,
por el hecho de alumbrar vida humana. Así pues, según
su etimología, el matrimonio es una unión de hombre y mujer, que tiene como primer objetivo "engendrar y educar a los hijos"
que es justamente lo que hacen las madres y eso no lo pueden hacer una pareja de gays,
que por ningún concepto pueden constituirse en matrimonio, por faltar en esa
unión el núcleo que lo define, que es una madre generadora, en potencia, de
vida humana.
Esa
unión pudiera llamarse, homomonio para parejas de gays y lesbomonio para
parejas de lesbianas, y en cualquier caso homosexomonio para unas y otras
parejas homosexuales.
Cuando la polisemia es máxima y un mismo
termino del lenguaje u oración puede referirse a un concepto u al opuesto,
según interese, tenemos lo que Orwell denomina el “doublé think”, el doble
pensar y el doble hablar. Así un
hombre es una mujer, lo mismo da, y en un matrimonio por tanto hay un primer
cónyuge y el otro es el segundo. Alterar la realidad se considera lícito,
porque ésta no existe, o mejor dicho es la que configura el poder político. La
recesión y el crecimiento, económicos son dos fases de un crecimiento global y
la recesión no es recesión porque hay brotes verdes. Guerra y paz, y el bien y
el mal, según se considere, porque la ambigüedad clarifica los asuntos, y donde
dije digo es igual a digo diego; y si alguien se obstina en llamar las cosas
por su nombre, eso es un mito ideológico de un carca. Hay que hacer caso al
Ingeniero social que cual “dios” crea y configura todo hasta la identidad, la
verdad y la voluntad de unos humanos aborregados, que graciosamente reciben sus
derechos de ese Sutor remendón sumo hacedor, maestro de la polisemia
eufemística sectaria.
Existe
un claro proyecto para subvertir moralmente a la Nación, empezando por sus
Instituciones para dominarlas, incluyendo a la Justicia, para que así no haya ningún poder
independiente ni grupo de presión que pueda obstaculizar su labor destructora.
Para
ello pone el Gobierno todo su empeño en destruir y erradicar de la sociedad
todos los valores y principios éticos,
principalmente la religión, y
para dar la vuelta a la Nación como si de un calcetín se tratase, dicta unas leyes imposibles y aberrantes, que
presenta no solo como las más convenientes a la Nación, sino como si fuesen la
verdad absoluta, cuando en realidad la
mayoría de los españoles las rechazan; pero las impone sin aceptar razonamiento
disidente alguno.
Sus leyes son la verdad, y las únicas
verdades son las que emanan de su dictadura socialista; para él las verdades
eternas no existen y sus súbditos no tienen derecho ni a pensar ni a rechistar
en ese ensayo de “estado orwelliano”, en donde empiezan a domesticar a sus
súbditos, obligándoles al cumplimiento de absurdas y antidemocráticas leyes,
para progresivamente atenazarles, restringiendo cada vez más las libertades
individuales.
Corrompe
a la juventud con su deleznable ley de educación para la ciudadanía, fomentando
la divulgación de pornografía en las escuelas y la educación en el sexo
iniciando a niños y adolescentes con prácticas de sexo contra natura. Además
con esa educación permisiva ha conseguido que España haya alcanzado el primer
lugar de Europa en drogadicción juvenil. Otras leyes conculcan la libertad y la
dignidad.
Antiguamente se consideraba que un ministerio era un puesto de excepcional
importancia reservado a personas de amplio recorrido profesional, con acreditada experiencia en
su ramo y con la adecuada formación universitaria y titulación. Ese era el
criterio selectivo que se aplicaba, no sólo para los ministros, que debían
reunir unas cualidades relevantes, sino, en su grado, para dotar de la forma más racional todos los
puestos de la Administración con el personal más adecuado y competente. De esa
forma se evitaba el que no se colase en la Administración personal sin la
debida formación y competencia.
Desde
que accedió el PSOE al poder, entendió que este poder lo alcanzó sobre
legitimado, actuando con un adanismo y un nepotismo fuera de todo control, y
sin legislar normas que controlasen esas desviaciones del poder, lo que no
interesaba. Zapatero, en su convicción de que el arte de gobernar consistía en
el talante sin talento, en los fatuos gestos, en el marketing personal y en la
vacua retórica, ofreciendo doradas expectativas sin fundamento razonable
alguno, y además eliminando de su equipo a quien le pudiera hacer sombra y
alejando a sus rivales potenciales, todo ello para tener a raya y domesticado
al partido, es decir lo principal para él no era elegir para su equipo al personal más
adecuado y competente para cada puesto, sino al personal más adicto, vinculada
a su persona con dependencia totalmente clientelar. Para ello ha promocionado a personas de méritos desconocidos, sin experiencia política alguna, salvo
haber mamado socialismo desde la niñez, entre las que destacan jóvenes mujeres,
púberes canéforas, dispuestas a llevar a cabo los más disparatados e
innovadores planes del más radical adanismo, desarrollando actividades
esperpénticas que nadie había ejercitado anteriormente. Leyes varias en relación con la igualdad de género etc.
El
zapaterismo adora el adanismo,
creencia, palurda y arrogante, por la cual todo comienza con un protagonista, para quien
el mundo que acaba de inventarse, es para su disfrute. Bibiana Aído parece un consumado ejemplo de
adanismo. Adanismo es una teoría revolucionadora para implementar grandes
cambios. Su nombre se inspira en que Adán fue el primero en la Tierra y comenzó
toda actividad humana.” Adanismo se aplica a las actitudes de quienes se jactan
de haber sido los primeros en pensar, decir o realizar algo, es decir se
atribuyen, en términos absolutos, el origen de una idea o realización”.
Actitudes que conllevan una gran frivolidad, pero en el fondo una gran
perversidad.
La perversidad radica,
en que con dicha actitud se pueda frívolamente elaborar leyes aberrantes y
virulentas, fundamentadas en estupideces del pensamiento sobre el nacimiento de
la vida humana y el crimen del aborto, sobre el adoctrinamiento en la enseñanza
de la ciudadanía, sobre la ley de género y sobre las uniones homosexuales, equiparando
éstas al matrimonio.
La mera estulta frivolidad se manifiesta como
inculta o desvarío de la mente, cuando esas “personajas”, se refieren a
“artistas y a artistos” y a las mejoras candidatas, desguazando así el R.A.E.
Para complementar anti estéticamente esa actitud acuden frecuentemente a
palabras gruesas o a P.soeces.
Con todas esas corrientes expuestas en este
artículo, en realidad lo que se intenta es desguazar a nuestra Patria, como
conjunto de valores morales y materiales de toda índole.
España desde que venció al ateísmo marxista
siempre ha sido profundamente atacada desde el exterior, principalmente desde
el socialismo y la izquierda europea, pero precisamente alentada y a instancia
de la izquierda española, iniciándose ya desde el año 1946 por un sinuoso e
intrigante alevoso comunista llegado de Rusia para reorganizar la lucha contra
el régimen de España establecido después de la guerra civil.
Cuando llegó Carrillo a Francia para
depurar y reorganizar el P.C., substituyendo a Monzón, lo primero que hizo
fue enviar a España un comando con
Cristino García Granda para eliminar a Gabriel León Trilla, colaborador de
Monzón y acusado falsamente por Carrillo de traición, por la forma de de haber
montado la operación del valle de Arán. Cristino García Granda, tenía toda la
simpatía y aprecio del P.C. francés de Thorez, por ser un luchador
antifranquista y por ser un héroe de la Resistencia francesa, habiendo llegado
a ser coronel de las Fuerzas Francesas de interior (FFI), habiendo actuado en
el maquis, en el sur de Francia y principalmente en la zona del Ariège.
Carrillo, era conocedor del enorme
riesgo de la misión encomendada a G. Granda, basada en una intriga y acusación
de falsedad urdida por el mismo Carrillo contra Monzón. Efectivamente ocurrió
lo previsto y Cristino G. Granda fue capturado, juzgado, condenado a muerte y
ejecutado en España, el 21 de febrero de 1946.
En Francia, a partir de ese
momento se recrudecen las protestas contra el Franquismo, algo atenuadas
en los últimos meses anteriores, reaccionando el gobierno francés por la muerte
de quien era coronel de sus FFI. El 26 de febrero París ordena el cierre de la
frontera pirenaica, y, al día siguiente, decide comunicar a sus aliados que
llevaría el caso de España a la ONU. En diciembre siguiente el régimen sería condenado. Sin embargo, Cristino
García había sido una pieza engañada y sacrificada por Carrillo para hacerse
con el control del PCE en Francia e instigar la condena del franquismo en la
ONU.
Sin embargo, el hecho de que la paz, después
de la 2ª Guerra Mundial, se iniciase bajo el signo de una amistad estrecha
entre Rusia y los occidentales, había de repercutir gravemente en la situación
española. El año 1945 se señala por el aislamiento diplomático de España,
ratificado luego en la ONU. En efecto, entre 1945 y 1947 el régimen de Franco
concentra en sí la hostilidad de casi todos los países del mundo. El momento es,
indudablemente, de una gravedad extrema. No se trata sólo del aislamiento
diplomático, sino de la infiltración de guerrilleros comunistas o
sindicalistas, abiertamente favorecida desde Francia.
La situación
estratégica de España y la creciente tensión entre Oriente y Occidente
suavizarían, no mucho después, el aislamiento español. En junio de 1947 la ONU descarta definitivamente
de su agenda el “caso español”. EL acuerdo hispanoamericano del 5 de julio de
1950 abrió una fase de cordialidad creciente. La Cámara de Representantes
vota en agosto un primer crédito a favor de España. En octubre, la República Dominicana
presenta en la ONU
un proyecto de anulación de las decisiones de 1946. A comienzos de
noviembre, España es admitida en la FAO, Organización de Alimentación y
Agricultura de la ONU. De manera solemne, la ONU acepta el día 5 el restablecimiento de
relaciones diplomáticas, volviendo sobre su acuerdo de cuatro años atrás. Se
inicia aceleradamente el retorno de los embajadores a Madrid, y posteriormente
en un paulatino proceso a lo largo de los años, se incorporó plenamente en
todos los organismos internacionales: La ONU, La NATO, El Consejo de Europa
etc.
Nada podía hacer prever que unas
décadas más tarde del pleno reconocimiento del “ancien régime”, y
desaparecido éste tras la muerte del Caudillo e instauración de la Monarquía,
iba a arreciar de nuevo con virulencia la condena del régimen, tres décadas
antes extinto. En varias condenas, instigadas siempre por los socialistas
con su ariete de la Izquierda más radical,
realizadas, unas veces en el Congreso español y otras en el Consejo de
Europa y en el Parlamento del Consejo Europeo, y apoyándose precisamente en
esas condenas, lograron los socialistas, cuando llegaron al poder, aprobar la falsaria y nefanda ley de la mendaz
remembranza histórica.
Pero la finalidad de esas condenas y de
esa ley no es lo que a bombo y platillo arguye y proclama esa izquierda radical
neo frente populista, su finalidad inmediata es obligar a condenar
específicamente el antiguo régimen, (denominado por esa izquierda “franquismo”), por el principal partido de la
oposición, es decir el PP, lo que no consiguió, y que es lo que esperaba, para
a continuación tildar al PP de neo franquista y así intentarlo desprestigiar
ante la Europa socialista y atea y ante la misma España, mediante un programa
de propaganda de intoxicación política, soportado por todo su poder mediático.
La finalidad última es la de erradicar la religión católica, para poder
proclamar, como hizo antes Azaña, de que España había dejado de ser católica.
Para cumplimiento de esa última
finalidad, había que previamente anular las principales Instituciones
nacionales, eliminando a la Iglesia y desbaratando a los Ejércitos de España
para neutralizarlos, al menos, o indoctrinarlos en un ateo socialismo,
cumpliéndose así los fines de Azaña de destrucción del Ejército, mediante una
reforma no militar, sino ideológica y sectariamente política, pergeñada con ese
fin de desvirtuar al Ejército.
Ejército que ese siniestro personaje no podía
ver desde que fue rechazado para ingresar en una Academia Militar, y al que con
escarnio decía que había que triturar, ya que, como decía desde 1930, había
identificado al Ejército como uno de los grandes lastres históricos de España,
junto a la Corona y a la Iglesia. El Ejército que quería Azaña era el diametral
opuesto al que aspiraban los oficiales jóvenes que continuaron en las Fuerzas
Armadas al iniciarse la guerra civil, resentidos porque ese personaje detestaba
al Ejército.
La
Ministro Chacón, supuestamente siguiendo las directrices del Presidente, ha
tomado el relevo de Azaña, para llevar a cabo similares reformas militares, a
las que antaño constituyeron un rotundo fracaso para la Milicia y para España;
y de la misma forma que las de Azaña, en su tiempo, produjeron un gran malestar
y rechazo en los militares, estas nuevas reformas chaconianas también han
producido rechazo y malestar en el ambiente militar.
Existe un cierto paralelismo, en este
caso entre el masón ex Ministro de la Guerra de la 2ª República y el actual
Presidente del Gobierno, el primero detestaba al Ejército y manifestaba
públicamente que había que triturarlo, en tanto que el segundo, no por decirlo
expresamente, pero sí por sus actos, ha mostrado una profunda animadversión y
tiricia hacia las Fuerzas Armadas, ya que nunca hubiese debido de haber
nombrado a la actual Ministro de Defensa, habida cuenta de que sus conocidos y
evidentes antecedentes la hacían incompatible con el cargo, y bien sabía el
Presidente, que dicho nombramiento era una afrenta a dichas Fuerzas.
Ese rechazo a lo militar lo demuestra
cuando en momentos no apropiados, no pierde ocasión para hablar compulsivamente
de su abuelo, bien sea ante Irene Villa, como víctima del terrorismo con las
piernas amputadas, y comparando su desgracia con la que tuvo él por perder un
abuelo que fue fusilado por el franquismo y no pudo conocer, o bien sea ante un
interino gobernante tunecino, diciendo lo mismo pero añadiendo que murió
perdonando a sus victimarios, cuando como propulsor de la Alianza de las
Civilizaciones, se presentó como el “libertador democrático del Islam” (al-islam
muhar´ri al dimoqrâtiya = الإسلام محرر
الديمقراطية). El primero
detestaba al Ejército, por no haberle dejado integrarse en sus filas, al
segundo, uno de esas filas ordenó fusilar a su abuelo, lo que concitó esa
tirria.
Mediante las reformas militares, de la que él
responsable, desvirtúa a las Fuerzas Armadas, que es lo mismo que triturarlas.
Recibimos con enorme disgusto, desazón y
enorme malestar el anunciado cierre de las academias especiales de las Armas de
Infantería, Caballería y Artillería, respectivamente en Toledo, Valladolid y
Segovia, por decisión del Gobierno, que impartían formación patriótica, y
conocimientos y técnicas militares desde los siglos XVIII y XIX.
Por citar una sola de ellas, la
Academia de Artillería fue fundada por Carlos III en el año 1764, siendo su
primer Director el Conde de Gazola, y como detalle de la calidad de su
enseñanza, uno de sus primeros profesores de química, fue el científico francés
Luis Proust, quien en cuyo laboratorio de la Academia, descubrió la Ley de
proporciones definidas.
Dicha Academia fue un exponente del
avance científico y militar de la España de la Ilustración, un permanente
orgullo de la ciudad castellana y una referencia histórica de España. En sus
246 años de funcionamiento han salido 300 promociones de oficiales. Es la más
antigua Academia de Artillería del Mundo. Cuando se abrió la Academia de West
Point, los artilleros llevaban 38 años, graduándose como oficiales. (Al final
del artículo incluimos unas referencias con mayor detalle)
Similarmente las otras Academias tienen
una gran tradición, con 171 años la de Infantería, en Toledo, y con 158 años la
de Caballería en Valladolid
Todos estos cierres de Academias ha
provocado un gran revuelo en el ámbito militar, y entre los ciudadanos de las
correspondientes ciudades, y el PP ha solicitado en Toledo que se declare a
Chacón persona non grata, estando previsto la reunión de parlamentarios de ese
partido y de representantes de las ciudades afectadas en los próximos días,
para plantear una alternativa común que permita la supervivencia de dichas
Academias como centros superiores de enseñanza.
Por
inspiración del “kalikatres sapientísimo”, la Ministro del Ejército ha decidido
cerrar tradicionales centros militares centenarios, de donde salieron Daoiz,
Velarde y Ruiz, héroes de la Guerra de Independencia, pero que le importa eso a
una declarada nacionalista, inspirada en un” talentoso de avieso talante”,
cuando la finalidad de éste es desarticular a las Fuerzas Armadas, eliminar su
espíritu de cuerpo y de especialización militar y borrar siglos de tradición
militar y de espíritu patrio. Es lograr la hazaña que el instigador y el
ejecutor querían: lograr el Ejército con el que Azaña soñaba. Para finalmente
destruir España.
Recientemente,
en el aniversario del 23 F., la discípula del maestro, trazó una ominosa
descripción de los Ejércitos, en la que no faltaba una velada justificación del
terrorismo contra los militares del siglo pasado a los que se presenta como una
maquina represora, diseñada para oprimir al pueblo. Esa apocalíptica y
maniquea visión del militar antiguo,
presentándolo como el malo frente al bueno, que es el militar moderno y democrático, que “ellos”
con sus leyes militares, quieren formar, es decir un civil uniformado sin
espíritu militar ni valores morales.
Esta falsa visión de los militares y
de sus valores, que entrañan un profundo humanismo, es una visión pueril y
deformada, impropia para el cargo que ostenta, haciéndola impresentable; ya
dijo algo parecido, cuando condecoró a los úmedos, justificando su conspiración
contra el sistema establecido. Actúa con una mezcla de ignorancia y adanismo,
que le conviene exhibir ante el jefe para hacerse acreedora a su sucesión, en
el caso de que efectivamente haya sucesión. ¡Que Dios no lo permita!
Así se ha vuelto a un neo frente
popular, enlazando, en un populismo y adanismo imposible, ese nuevo frente con
el Frente Popular del año 1936, con la pérdida de cuatro décadas de nuestra
gloriosa historia.
Sobre las condenas del franquismo y
sobre la Ley de Memoria Histórica,
tenemos sendos artículos preparados pendiente de edición, que os haremos
llegar.
V-. EL INAMNISTIABLE AMNISTIADO
Aunque este tema lo trataremos con más
detalle en el citado artículo sobre la memoria histórica, hemos considerado
pertinente incluir aquí unas consideraciones al respecto.
Mediante
la ley de Amnistía de 1977, Santiago Carrillo Solares, Consejero de Interior de
la Junta de Defensa de la Junta de Madrid, fue en su día amnistiado de sus
delitos de lesa humanidad, imprescriptibles e inamnistiables por ser delitos de
sangre. Previamente a esa amnistía, auspiciada por el Monarca y asesorado por
sus consejeros, se consideró en ese momento necesario legalizar al partido
comunista para incluir a todos los partidos del arco político en la legalidad
del todavía anterior régimen; y así, previa a la aprobación de la Constitución,
la ley de amnistía fue aprobada por todos los partidos políticos, incluido el
comunista. La amnistía de esos delitos
de sangre, no juzgados por ausencia de sus autores, no se pueden, de jure,
amnistiar nunca por ser imprescriptibles, y por tanto inamnistiable.
Dicha
amnistía fue el precio que tuvo pagarse para poder incluir al PCE en el arco
político y legalizarlo luego. De varios delincuentes por delitos de sangre y
que habían eludido la Justicia, el principal victimario de unas víctimas
asesinadas, cuya sangre no fue vengada, sin duda alguna es el citado Consejero
de Interior.
La responsabilidad criminal de los asesinatos
de Paracuellos y de Torrejón, como consecuencia de las sacas de las cárceles de
Madrid, quedó principalmente evidenciada con pruebas suficientes por quien fue
cónsul de Noruega en Madrid durante la guerra civil, Félix Schlayer, pruebas
que fueron aceptadas por la mayoría de los más importantes historiadores.
Ese
individuo, una vez que le concedieron la amnistía, estuvo un cierto tiempo con
moderada discreción, pero desde que se aprobó la Ley de Memoria Histórica, por
la que se quieren anular todos los juicios del franquismo y también la citada
ley de Amnistía, no se consideró amnistiado por pensar que el maniqueísmo había
cambiado de signo y los malos de antaño eran los buenos de hogaño, lo que le
hizo coger alas y aumentar ufano y con descaro su actividad política, por la
que al igual que lo que dice el controvertido Juez Garzón, los únicos delitos
imprescriptibles son los cometidos por quienes se alzaron contra la República
el año 1936 y contra los represores del régimen franquista.
Dicho
juez estrella, actualmente cesado en sus funciones judiciales, es uno de los
más importantes esbirros del “sistema detractor” del antiguo régimen;
recientemente ha sido tildado de ser el mayor canalla, por alguien
relacionado con el lumpen de las cloacas del Estado; actualmente se encuentra
en el Tribunal Penal Internacional como asesor de su amigo fiscal
Moreno-Ocampo, preparando unas información previa sobre las supuestas
represiones de Gaddafi en los actuales sucesos de Libia.
Dicha
amnistía concedida por los alevines de los vencedores, fue por muchos, denostada,
por considerarla inicua, vergonzante e ilegal.
En
aquella época, aunque ya iniciado el euro comunismo, todavía quedaba el
recuerdo de partidos comunistas fuertes y duros, en países como Francia e
Italia, dirigidos respectivamente por Maurice Thorez y Palmiro Togliatti, y
además se suponía que Carrillo tenía muchos partidarios en España, por cuya
razón la legalización del PCE y la amnistía de Carrillo, pudo hace 30 años,
considerarse como una hábil “volte face” necesaria, para incluir todos los
partidos, sin excluir alguno, dentro del arco político; lo que en ningún caso
exonera a ese individuo de su catadura moral.
Una
vez concedida dicha amnistía, se inicio la transición política, y parecía que
el tiempo iba a restañar las heridas de la guerra y aletargar la intensidad del
recuerdo de todos los asesinatos cometidos por los viles victimarios, pero
todos esos recuerdos se tornaron vivencias presentes, por la nefanda ley de la
remembranza histórica, pergeñada por los actuales gobernantes con los aviesos
designios de abrir esas heridas cicatrizadas y de reavivar la tea casi apagada
de los recuerdos, al tiempo de generar un furioso viento aturbonado para barrer
y derribar los hasta ahora incólumes valores y bastiones de la Patria.
Bajo
estas circunstancias, no podemos comprender la fervorosa devoción política con
que se celebró el triste aniversario del 23 F, del que para alguno, todos lo
sabían pero les desconcertó el momento, o para otros, bien no se sabe todo, o bien se sabe y lo que
no se sabe se inventa, con lo que lo tenemos crudo para saberlo. Probablemente
algún día se sepa casi todo, y más si dos personas hablan. Para los militares
esa conmemoración no nos ha producido ninguna satisfacción, al contrario por
dicho infructuoso hecho le cayó un grave baldón a la familia militar.
En
estos días se está proyectando con relevante éxito una película sobre Jorge VI,
que ha suscitado varios artículos periodísticos (ABC, El Mundo. La Gaceta,
etc.), que nos hace meditar, retratando una época pasada de grandes valores e
ideales, y de grandes y dignos hombres de gran entereza, y resaltando que esas
personalidades y esos valores ya no se encuentran en España, en que la idea de
que el liderazgo del político es la ordinariez del zafio a quien
inmerecidamente se honra, en tanto que al honrado probo se le deja de lado.
Acostumbrados a nuestras zafias y maniqueas producciones históricas nacionales,
producto de un deshumanizado ambiente político,
la película que se llama El discurso del rey, en un ambiente de
encrucijada histórica y moral, nos aporta un halo benéfico de humana
espiritualidad.
VI-.
DISCURSO DE UN PARLAMENTARIO POLACO EN EL PARLAMENTO EUROPEO
Añadimos aquí el discurso de nuestro
buen amigo polaco Maciej
Marian Giertych, pronunciado en el Parlamento Europeo, en ocasión
de la propuesta de condena del régimen franquista por el socialista español
Borrell en el año 2006
Maciej Marian Giertych (NI). (PL)
Señor Presidente, actualmente hay democracia, libertades civiles, propiedad
privada y tolerancia en toda Europa central y occidental gracias al hecho de
que el Comunismo no arraigó en nuestro continente, aunque podría haberlo hecho.
En Europa oriental, la batalla victoriosa de los polacos contra los
bolcheviques de 1920 y la resistencia decisiva de la Polonia católica contra la
dominación soviética construyeron un dique frente al comunismo.
El hecho de que el comunismo no arraigase en el Oeste se
debe en gran parte a la guerra civil victoriosa que libró a la España
tradicional contra los Gobiernos comunistas. Aunque llegó al poder de forma
democrática, la izquierda española se comportó de forma similar a la izquierda
de la Rusia bolchevique y el principal objetivo de sus ataques fue la Iglesia.
Casi 7 000 sacerdotes murieron asesinados. Se profanaron iglesias, se
disparó contra las cruces de los caminos y las imágenes sagradas. Las fuerzas
tradicionales respondieron inmediatamente a ese ataque contra la España
católica.
Las Brigadas Internacionales, organizadas por la Rusia
bolchevique, acudieron en ayuda de la España comunista. Conforme a los usos
comunistas, esas brigadas estaban totalmente controladas por células del
partido comunista y sus servicios secretos, al igual que todo el régimen
republicano. Gracias a la derecha española, al ejército español, a sus líderes
y al general Francisco Franco, en especial, el ataque comunista contra la
España católica quedó frustrado. Del mismo modo, también se frenaron otros
intentos de propagar la plaga comunista a otros países.
La presencia de figuras como Franco, Salazar o De Valera
en la política europea garantizó que Europa mantuviera sus valores tradicionales.
Actualmente carecemos de hombres de Estado como ellos. Lamento tener que
asistir ahora al fenómeno del revisionismo histórico, que presenta todo lo
tradicional y católico de forma desfavorable y todo lo laico y socialista de
forma favorable. Recordemos que el nazismo de Alemania y el fascismo de Italia
también tenían raíces socialistas y ateas.
El poder del bloque
socialista y anticatólico en esta Asamblea es muy preocupante. Pudimos ver
claros ejemplos de dicho poder en la votación del mes pasado sobre los textos
relativos a la tolerancia y al Séptimo Programa Marco. La Europa cristiana está
perdiendo la batalla contra una Europa socialista y atea. ¡Esto tiene que
cambiar!
(Protestas en el Parlamento)>¡INCREIBLE! //¡Muy
agradecido Señor Giertych!
VII-.
UN RETO POSIBLE
Ante el estado de postración y ruina,
moral y material, al que nos está llevando el actual Gobierno con su proyecto
de subversión moral de la sociedad española, mediante una política de
destrucción de principios y valores morales, despreciando los que secularmente
han presidido a la Nación española, y por la ineptitud e ineficacia de todos
los miembros de ese Gobierno taimado, que nos ha llevado a la ruina económica,
a la desvertebración de España, al debilitamiento nacional y al descrédito
internacional, nos debe esa situación de abatimiento a impeler vivamente a
reaccionar contra el estado catastrófico en que se encuentra la Nación, al
objeto de evitar un previsible mayor deterioro nacional, si no lo evitamos con
atrevida resistencia, porque nada varia si nada se hace, y de no actuar las
previsiones son catastróficas; no podemos tampoco esconder la cabeza como la
avestruz ante la desgracia que se avecina sin intentar remediar la situación.
“Virtus
Unita Fortior”, la virtud unida nos hace más fuerte, solos no podemos acometer
ninguna empresa, y ésta consiste en cuanto a nuestras posibilidades es posible,
en concienciar a nuestros amigos, conocidos y entorno social, de la imperiosa
necesidad de poner fin a esa situación de subversión moral, ruina económica y
efecto disgregador de nuestra Patria a la que hemos llegado, propiciada y
alentada unas veces por el sistema gubernamental, y otras veces por la
ineptitud y eficiencia, debido a la ignorancia por ausencia total de formación
profesional, de ese estrambótico e inmoral sistema de gobierno.
Concienciar
y propagar esa necesidad de cambio, mediante la información y el efecto
multiplicador de los medios, es una finalidad primordial, que nos imponemos,
como medio para alcanzar el necesario cambio político, a llevar a cabo por las
gentes de bien, y que, mediante la reflexión, actúen finalmente con buena fe de
acuerdo con sus conciencias.
La
realidad del fracaso de ese nefasto sistema político, y por tanto de su fragilidad
y vulnerabilidad es evidente y bien conocida por todos, pero no debemos fiarnos
demasiado de esa manifiesta debilidad del Gobierno, ya que como sus miembros y
quienes lo soportan, no tienen ni valores ni principios, ni cumplen ley alguna
cuando no les conviene, tienen por dicha circunstancia amplia libertad de
acción para conseguir su valor único o fin, que es el de mantenerse a toda
costa en el poder para llevar a cabo sus perversos designios.
Dispone
el Gobierno para ello, de la mayoría de los medios de información del Estado
para hábilmente distorsionar la realidad, mediante cualquier incidente
provocado, y su citada libertad de acción le proporciona la suficiente
flexibilidad para coaliciones espurias con las minorías secesionistas, vendiendo,
como si en almoneda fuese, fracciones de la soberanía nacional, a cambio de
apoyo político.
En
esas circunstancias inseguras del cambio deseado, ante un partido cuyo único
objetivo es el de mantenerse el poder, ante la perversión moral que quiere
sumir a la Nación, ante la ruinosa situación económica a la que nos ha
conducido, y lo que es peor ante la insurgencia política de algunos mandatarios
de comunidades periféricas, lo importante es realizar el cambio político para
obtener la suficiente mayoría parlamentaria, sin necesidad de concesiones
autonómicas ni partidistas que debiliten a la Nación, lo que implica obtener la
mayoría absoluta en las urnas, para poderla gobernar firmemente.
La
oposición espera ver pasar el cadáver político del partido antagónico, pero no
manifiesta tener el carácter resolutorio necesario para enderezar la trastocada
situación nacional. Por otra parte el PP presenta claros y sombras que
convendría dilucidar, y parece que le importa más favorecer a ciertas personas
que la inmarcesibilidad del partido; en éstas y otras situaciones anómalas,
convendría que el partido rectificase sus pautas para mayor diafanidad política
y así conseguir más apoyo popular.
En
la crítica de la razón práctica, Kant, nos habla de los imperativos categóricos
(p.ej. los de conciencia moral que obligan) y los imperativos hipotéticos (de
conveniencia). Las ofertas políticas para el cambio son escasas y no del todo
satisfactorias, pero sólo hay dos soluciones o seguir como estamos o intentar
el cambio, aún que sea para elegir un mal menor, y como decía Indro Montanelli,
a veces hay que taparse la nariz para votar; en ese caso el imperativo
hipotético se transforma en un hipotético categórico: el del cambio necesario.
En
un sistema electoral de listas cerradas los partidos se distancian del
electorado que se ve obligado a votar a candidatos que ni conoce y que en el
Parlamento están obligados a la disciplina de partido, sin posibilidad de
disentir en asuntos morales con arreglo a su propia conciencia. El sistema
electoral debiera modificarse por la razón expuesta y por otras razones, pero
ese es el sistema que tenemos para, supuestamente democráticamente, dentro de
él efectuar el cambio.
Pero
reanudando el tema de concienciar a los electores del cambio, es necesario que
los españoles conozcan toda la verdad sobre Zapatero y su proyecto, no sólo
para votar si no también para unirse física o espiritualmente a toda
manifestación popular, que organizaciones populares, no partidistas, como la
asociación HazteOir.org., u otras organicen para las libertades y los derechos
de todos los seres humanos, incluidos los que van a nacer. ¡Ánimo! “Audaces fortuna iubat”
VIII-.
CONCLUSIONES: Conclusión sobre todo lo expuestoanteriormente y sobre
la nefanda y falsaria ley de remembranza
histórica (Ley de M.H.), que sintetiza el todo anterior.
Dicha ley se ha elaborado como consecución final de las
condenas del antiguo régimen y la
principal finalidad de esa prava ley es la de borrar y acabar con el
catolicismo en España, y para ello atacan a las Instituciones que lo mantienen
vivo y lo pueden defender, la “Iglesia” y unas “Fuerzas Armadas Católicas, o
dicho de otra forma, esa ley tiene la finalidad de destruir a España y a la
Santa Sede, que es su luz y fuente de sabiduría y de catolicidad apostólica
romana. El alzamiento nacional fue una
autentica Cruzada de Milicia y Religión, incluidos sus mártires. (Eso no todo
el mundo lo piensa, pero esa ley es tan malvada como otras aberrantes leyes socialistas,
aunque más taimada y solapada )
Recordemos y
compartamos una vez más las anteriores palabras de nuestro buen amigo polaco Maciej Marian
Giertych, y lamentemos amargamente tener que asistir ahora al fenómeno del
falsario revisionismo histórico, que presenta todo lo tradicional y católico de
forma desfavorable, y todo lo laico y socialista de forma favorable. Recordemos que el
nazismo de Alemania y el fascismo de Italia también tuvieron raíces
socialistas y ateas, todo lo contrario del antiguo régimen que se inicio con
una cruzada contra el ateísmo. La Ley de la Memoria Histórica, es el ejemplo
más evidente de la destrucción de valores morales, religiosos y patrios, y
prueba de ello, es que casi nadie contesta ni reacciona ante esa bochornosa
situación de una Madre Patria, tratada como si una suripanta fuese, y ningún
noble paladín con atrevido arrojo se atreva a desagraviarla. Ante
la prava y furiosa política anti religiosa, e injuriosa para España,
sólo nos resta rezar y añadir una nueva letanía al rosario: “A furore Sutoris et
suorum impiorum sequacium libera nos Domine”. (“Contra el furor de
ZP y de sus impíos secuaces libéranos Señor”)
Barcelona10/03/2011
MANUEL MARTÍN DIÉGUEZ (Coronel Retirado de Artillería)
PROUST EN LA ACADEMÍA DE
ARTILLERÍA
Louis Proust,
Profesor de la Real Academia de Artillería de Segovia
Alcázar
de Segovia Monumento
en la entrada del Real
Colegio de
Artillería de Segovia
En 1786 el gobierno español, a
través de un acuerdo entre el rey español Carlos
III y el francés Luis XVI,
y oída la recomendación de Lavoisier,
contrata a Proust para enseñar química en Madrid. Tras una breve estancia
en la capital, se hace cargo de las enseñanzas de química y metalurgia en el Real Colegio de Artillería de Segovia,
situado en el Alcázar
de la ciudad, donde impartiría hasta 1799
cursos de cuatro meses a razón de tres lecciones semanales. El laboratorio del
Real Colegio fue dotado al parecer con los mejores medios de la época y en él
Proust, a pesar de los problemas administrativos y burocráticos a los que tuvo
que hacer frente, realizó numerosas experiencias sobre composición de
sustancias que le llevaron a enunciar la Ley de las proporciones definidas,
uno de los principios químicos básicos y que establece que las sustancias se
combinan en proporciones constantes y concretas. La enunciación de la ley,
realizada de formas diversas entre 1794 y 1799 le condujo a una disputa
pública con otro químico francés Claude Louis Berthollet,
quien defendía la variabilidad en la composición de los compuestos en función
de su método de síntesis. Hasta 1811 Proust no logró que el
prestigioso químico sueco Jöns Jacob Berzelius
reconociese su enunciado, que sentó las bases para el establecimiento de la teoría
atómica de Dalton. Durante su estancia en Segovia Proust dirigió y
contribuyó profusamente a la publicación de los Anales del Real Laboratorio
de Química de Segovia, cuyos dos tomos completos aparecieron en 1791 y 1795……………………………………………............................................................................
ARTÍCULO PUBLICADO RECIENTEMENTE EN UN BLOG, QUE POR
SU INTERÉS ADJUNTAMOS A ESTE ENSAYO
Ahora pretenden cerrar las Academias
Militares de Toledo, Segovia y Valladolid, que datan de los siglos XVIII y XIX.
Mi pregunta ante tan tamaño dislate es, ¿permitirán los militares que esto
ocurra o se rebelaran como es lógico contra este antinatural y patético
atentado?
La ignorancia supina que reina en el PSOE se acredita una vez más,
no solo desconocen la historia de España sino que cuanto hacen ignominiosamente
se lo quieren arrogar al franquismo sea o no correcta esta determinación.
Se quisieron cargar el
Valle de los Caídos y no lo consiguieron y ahora pretenden cerrar las Academias
Militares de Toledo, Segovia y Valladolid, que datan de los siglos XVIII y XIX.
Mi pregunta ante tan tamaño dislate es, ¿permitirán los militares que esto
ocurra o se rebelaran como es lógico contra este antinatural y patético
atentado?. Pienso que el Glorioso Ejército Español no va a tolerar que esto
ocurra. ¿Qué ocurriría si Obama cerrara la Academia de West Point u otra de las
existentes en los Estados Unidos de América?, posiblemente el pueblo americano
le obligaría a dimitir, ¿y porque en España no se hace lo mismo?.
Breve historia de las
tres academias citadas: “La Academia de Infantería de Toledo, fue creada con el
nombre de Colegio de Infantería, en 1850. El 17 de octubre de 1875, tras haber
sido trasladada a Madrid de manera temporal, se instaló en el Alcázar de
Toledo. En 1882 pasó a llamarse Academia General Militar, y entre los años 1931
y 1936 se fusionó con las de Caballería y la del Cuerpo de Intendencia. Como
centro docente se encarga de ofrecer estudios básicos, especialización y
formación de los Oficiales del Arma de Infantería. Destruida en dos ocasiones,
en 1887 por un incendio y durante la Guerra Civil.
La Academia de
Artillería de Segovia, es una institución académico militar fundada el 16 de
mayo de 1764 como Real Colegio de Artillería en el Alcázar de Segovia, en
tiempos del Rey Carlos III a iniciativa de Félix Gazola, su primer director. Su
misión es la formación de los Oficiales de Artillería. En el siglo XVIII se
adecuo para su función docente, convirtiéndose en una de las academias militares
más modernas de Europa. La Academia de Caballería de Valladolid, fundada en
1852 e instalada en el edificio que unos años antes se había pretendido
utilizar como prisión. En 1920 se inició la edificación donde hoy todavía se
encuentra ubicada”
Ahora el PSOE, quiere eliminar estas tres
academias donde realizaron sus estudios básicos una serie de preclaros
generales tales como, Martínez Campos, Serrano, Prim, O’Donnell, Espartero,
Narváez, Berenguer, Fernández Silvestre, Marina, Primo Rivera, Martínez Anido,
Miaja, Millán Astray, Mola, Varela, Queipo de Llano, Kindelán, Dávila Arrondo,
etcétera e instalar en sus respectivas edificaciones paradores de turismo.
Los españoles no
podemos permitir que esto suceda, y desde aquí les animo para que haciendo
causa común con el ejército impidamos que se cometa esta enorme aberración que
estos sujetos faltos del honor patriótico más elemental quieren cometer.
Estoy seguro y eso me
tranquiliza, que los militares no van a permitir que este gobierno
desnaturalizado, cometa semejante tropelía con nuestras academias.
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<HISTORÍA DE LA ACADEMIA
DE ARTILLERÍA>
La situación del
Alcázar de Segovia, sobre una roca labrada por los ríos Eresma y Clamores,
indica el origen militar de esta fortaleza durante siglos inexpugnable
El testimonio más antiguo de la
existencia del Alcázar de Segovia es un documento de principios del siglo XII,
fechado en 1122, poco después de la reconquista de la ciudad por Alfonso VI,
que menciona la fortaleza como un castro sobre el Eresma. En una carta algo
posterior (1155) ya se le da el nombre de Alcázar. En la Edad Media, el
Alcázar, tanto por la belleza de su situación y su indiscutible seguridad
militar, como por la proximidad a famosos cazaderos en los bosques serranos, se
convirtió en una de las residencias favoritas de los Reyes de Castilla.
Más tarde comienza a utilizarse la fortaleza
como prisión de Estado, donde estuvieron confinados importantes personajes. Así permaneció hasta que en 1762 Carlos III
fundó en Segovia el Real Colegio de Artillería, cuyo primer Director fue el
conde Félix Gazola, quedando instalado en el Alcázar en 1764. Este centro permaneció aquí, con leves paréntesis hasta el 6 de marzo
de 1862, día en el que un incendio destruyó las techumbres. A partir de esta
fecha el Colegio, luego la Academia de Artillería, pasó al Convento de San
Francisco de Segovia. Después de
varias vicisitudes de los siglos XVIII y XIX, la Academia de Artillería, al
igual que las otras academias militares, fue disuelta por el Gobierno del
Frente Popular en el año 1936.
En octubre de 1939,
la Dirección General de
Enseñanza Militar nombra cinco prestigiosos jefes para dirigir las Academias
que resucitan de sus cenizas tras su disolución por parte del presidente Azaña.
ACTUAL
EDIFICIO DE LA ACADEMÍA DE ARTILLERÍA

Referente que siempre han sido, crisol del honor y de
la gloria de España, la Academia de Artillería


CELEBRACIÓN DEL 2 DE MAYO EN EN LOS JARDINES DE LA PLAZA DE LA REINA VICTORIA EUGENIA, FRENTE AL ALCÁZAR DE SEGOVIA POR LOS
CC.AA.CC., Y BAJO EL MONUMENTO DE ESA CONMEMORACIÓN,
PATIO DE ARMAS DE LA ACADEMÍA DE ARTILLERÍA

ENTREGA
DE DESPACHOS EN EL PATIO DE ARMAS, AL FINALIZAR LOS CC.AA.CC. SUS ESTUDIOS CON
APROVECHAMIENTO EN LA ACADEMÍA DE ARTILLERÍA DE SEGOVIA

FOTO AÉREA DE LA ACADEMIA DE ARTILLERÍA



Academia de infantería y águila vidriera de
su comedor

Academia de Caballería

Academia de Ingenieros

Alcázar de Toledo


TODO SU
EQUIPO CEJIL DE TITIRITEROS
Zapatero y Rubalcaba

Perjudican seriamente la libertad



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