PARTE II - INTRODUCCIÓN Y ENTRANDO EN EL TEMA - LO QUE NOS DUELE DE ESPAÑA

LO QUE NOS DUELE DE ESPAÑA
 I-INTRODUCCIÓN y ENTRANDO EN EL TEMA.
En este ensayo queremos expresar lo que nos duele del momento actual de nuestra querida España, deseando a tenor de lo que decimos, que ese sentimiento y preocupación por nuestra Patria se imprima indeleblemente como una impronta en la mente de los lectores con la imagen de nuestra Nación, que está en grave peligro de perder su tradicional identidad, y de que se suscite el convencimiento en los lectores de que sólo puede ésta salvarse si se mantienen vivos todos los valores y virtudes patrios, morales, materiales y de toda índole, que siempre han acrisolado a los españoles.

Como en cualquier nación culta y civilizada, los ciudadanos deben amar a su Patria y entregarse a ella, cuando las circunstancias así lo exijan. El amor a la Patria se fundamenta en la caridad que es amor y un principio cristiano. “Amor patriae in radice charitates fundatur”.  Los españoles debemos actuar respecto a la Patria con honestidad y honradez en relación con el bien común que ella representa y que en este caso es el de todos los españoles. La búsqueda de ese bien común y de la convivencia política pacífica deben ser fines prioritarios en el desarrollo de la vida española.

No debe existir ninguna tolerancia a la corrupción ni en el Estado ni en ningún ámbito de cualquier poder político, sea institucional, estatal, autonómico, local o sindical; y, por supuesto, tampoco en la oposición política. Es imperdonable la tolerancia, la falta de control, el disimulo, la incapacidad y la clara falta de resolución en cortar con ejemplaridad la corrupción en cualquier ámbito del Poder. De no atajarla decididamente y con prontitud, daría lugar a la sospecha de una connivencia entre el poder responsable de cortarla y los hacedores de la corrupción.

En su día escribimos con las mismas   inquietudes “Las virtudes militares y la moral de las tropas”, en el entorno de la realidad socio-política actual, nacional e internacional, que nos rodeaba.  Los tiempos fueron difíciles, pero ahora lo son mucho más, y si bien se pueden haber encauzado los problemas económicos, los políticos se han exacerbado más.  Si no ponemos el máximo empeño en evitarlo, la patria corre el riesgo de, resquebrajarse, desvirtuarse o, incluso, romperse.  También escribimos en su día sobre el anterior gobernante Rodríguez Zapatero, “el ultra crepidario” (“Sutor, non judicaret ultra crepidam”, que aproximadamente significa “zapatero a tus zapatos, y no más allá”)

Dijimos que Zapatero, con su política adanista y alentadora del separatismo, llevaba a España a la ruina. Al dejar el Gobierno dicho nefasto gobernante, tuvimos la esperanza de que el nuevo Presidente del Gobierno levantase a la Nación de su letargo y reparase todos los daños que ZP en su inopia y mal gobierno hizo a España, pero nuestra esperanza se ha trocado en triste desesperanza. Llegado Rajoy no ha derogado ninguna de las ilícitas leyes de la legislatura anterior y en política interior ha continuado con el “modus operandi” zapateril ratificando la política interior de la anterior legislatura e incumpliendo su programa electoral; contribuyendo además a la disgregación de la Derecha social de la que el PP, era sólo el titular de esa Derecha que tiende a desaparecer y que presumiblemente dejará en gran parte de votar al citado partido.

El Gobierno del PP ha defraudado a sus votantes. Apenas hay diferencia política entre los actuales gobernantes del PP con los del PSOE de Rubalcaba. Esa coincidencia de política entre unos y otros ha causado una gran frustración y consternación en gran parte del electorado del fiel PP, que ya considera a esta legislatura una legislatura perdida, por haberse desaprovechado el poder legislativo conseguido gracias a la gran mayoría obtenida, es decir gracias a los votos de su electorado, ahora defraudado.

 No sabemos a dónde irán a parar gran parte de los votos de ese electorado desilusionado, pero lo que es seguro es que esa facción gobernante del PP va a perder muchos votos en las próximas elecciones, a no ser que ocurra un milagro o le dé un “volte face” o giro de 180° a su política. Con Rajoy eso es difícil, pero él mismo es prescindible.

“Pacta sunt servanda”, que traducido aquí significa que las promesas electorales deben cumplirse, lo que Rajoy no ha hecho escudándose con verdades a medias sobre la herencia económica recibida. Pero tampoco ha cumplido con sus previsiones políticas.
Probablemente su Gurú le practica el “coaching” y le augura un futuro éxito electoral. Entretanto el país, antaño nuestra Patria, corre el peligro de deshacerse ante las acciones amenazantes del enemigo de siempre, el marxismo comunista y ateo y el independentismo tradicional.  ¡Qué el Señor nos libre de las insidias de los enemigos! “Ad insidiæ Inimicorum liberanos Domine” deberíamos añadir a las letanías.

Estos pensamientos han sido el “leit motif” para escribir el presente ensayo: Lo que nos duele de nuestra España, y que también hubiésemos podemos titular Lo que nos duele de nuestra querida Patria y que “ab imo pectore”, es decir con toda franqueza y sinceridad hemos escrito.

 II-SUPUESTOS PREVIOS DE UNA DEMOCRACIA.
Para llegar al momento actual hay que partir del pasado de la democracia orgánica y analizar la singladura política emprendida de la transición hasta nuestros días.
En primer lugar habría que hacer una breve consideración sobre los fundamentos, principios y supuestos previos sobre los que se asienta una democracia moderna y un Estado Jurídico de Derecho actualizado. Esas consideraciones previas son muy importantes a tener en cuenta antes de iniciar la singladura democrática, consistente en una apertura democrática desde un régimen autoritario a una democracia moderna de corte europeo.
Nos vamos a limitar a exponer brevemente aquí los supuestos previos en que se debe fundamentar una Democracia real y cuyos supuestos permiten el funcionamiento social de la misma. Una democracia, vamos a definirla de momento liberal, que respeta las libertades de los ciudadanos y la división de poderes precisa que el país en que se asiente tenga un cierto nivel económico de desarrollo social, necesario para alcanzar un cierto nivel cultural, que serían dos de los supuestos previos de la democracia; finalmente es necesario que la población de ese país tenga voluntad desinteresada de anteponer el interés común al individual, lo que precisa de una voluntad cívica ciudadana y de una tradición democrático asentada sobre esos valores democráticos, que son también valores patrios, lo que constituiría el tercer supuesto previo.
  La democracia es cara, un país pobre, inculto, sin valores cívicos o ciudadanos, ni tradición democrática, no puede sustentar una democracia, pero también un país empobrecido puede perder la democracia que había adquirido, si no se mantienen mínimamente los supuestos previos mencionados. Una democracia formal, de carácter liberal no garantiza plenamente el estado del bienestar de sus ciudadanos, si los Gobiernos no atienden las necesidades básicas de todos los ciudadanos. Esas necesidades sociales que un Estado debe atender ineluctablemente, ponen su limitación al Estado liberal.
Las crisis económicas inciden muy negativamente en los sistemas liberales, dando lugar a las crisis del liberalismo y a los movimientos de indignados que abren el camino a los grupos antisistema, como “Podemos”. También las crisis económicas y políticas debilitan a las Naciones y puede dar lugar a movimientos secesionistas que atentan contra la integridad de la Patria común. La conjunción de los peligros antisistema y secesionista es el peor devenir que se le puede presentar a una España debilitada.   
Los movimientos antisistema buscan substituir una democracia formal, fundamentada en las libertades individuales y en la división de poderes de Montesquieu, por una democracia material igualitaria marxista y atea, en donde los derechos y libertades individuales no se respeten y se gobierne dictatorialmente, al estilo de una república bolivariana o castrista.
III-EL ANTIGUO RÉGIMEN, EN DONDE SE INICIÓ LA SINGLADURA DEMOCRÁTICA. EL DENOSTADO ANTIFRANQUISMO.
 Como nuestro punto de partida hacia la democracia parlamentaria es el de la democracia orgánica del anterior Reino de España, debemos denunciar previamente la “Damnatio Memoriae” del antiguo régimen y de su Jefe de Estado, auspiciada por Rodríguez Zapatero, borrando todos los recuerdos de sus figuras históricas y los logros de dicho régimen.   Lo que se hizo mediante vengativas imposturas e insidias, llenas de falsedades, contra la figura de Franco y  su régimen, el denostado “franquismo”, concepto, éste, no siempre bien entendido y utilizado indebidamente en demasía, sobre todo cuando se aplica con espurias finalidades políticas. Sería conveniente que alguien intentase escribir una aproximación histórica objetiva de la histórica figura de Franco y al “franquismo”.
La política interior de Franco, tan denostada en algún arboreto del bosque ha impedido apreciar la calidad total de dicho bosque y de su masa arbórea. Sólo una historia objetiva, en que se decante toda su fronda resentida y evite que rebroten hierbas malignas, por obsoletas y anacrónicas, permitirá el que se pueda ver y analizar lo que en su día fue un frondoso bosque. En cuanto a su política exterior no debemos olvidar que nos libró de entrar en una cruenta guerra mundial.
Mientras pervivan rencores heredados de nuestra guerra civil será difícil en que los historiadores se pongan de acuerdo en consensuar una historia sobre el franquismo. Sin embargo con el tiempo, cuando las pasiones se aplaquen, la historia encontrará la luz para aproximarse a la realidad más verídica de los hechos del denostado franquismo, entonces Franco se incorporará de forma objetiva a la historia de España.

En cualquier caso la transición política se inició sin solución de continuidad desde una legalidad a otra legalidad, desde el Reino de la Democracia Orgánica, heredada del antiguo régimen, a una Monarquía parlamentaria impulsada por el mismo Rey, como motor del cambio, que primero fue Rey del Reino de España, en cumplimiento de las previsiones de la Ley de Sucesión del Reino y luego Rey de una Monarquía Parlamentaria. Dicho cambio fue apoyado por la inmensa mayoría de los españoles al aprobarse nuestra Constitución.

 IV-INICIO DE LA TRANSICIÓN POLÍTICA
La Transición política se desarrolló en varias fases, que hemos dividido en las siguientes:
La preparatoria de la transición con Arias Navarro como Presidente del Gobierno, se aprobó la Ley de Asociaciones Políticas con las resistencias del bunquer franquista. Nombrado Suárez Presidente del Gobierno se inicio la fase   jurídica, o del desmantelamiento legal del Régimen anterior, con sus leyes previas, la muy importante Ley de Amnistía y su culminante Ley Suprema o Constitución Española; terminada la fase jurídica se inició la fase de implementación o puesta en marcha de la Constitución y consecuente elaboración, promulgación y real sanción de las Leyes Orgánicas (LL.OO) que iban a  desarrollar muy importantes aspectos de la Constitución.
Fase última ésta que continúa abierta porque los Gobiernos de turno, con mayoría parlamentaria, pueden seguir modificando las citadas LL.OO a su antojo e interés. Concretamente nos referimos aquí a la primera legislatura socialista que modificó importantes leyes previamente aprobadas por la legislatura de UCD que, sin embargo y para sorpresa de la ciudadanía, no restablecieron ni las legislaturas de Aznar ni la actual de Rajoy.
En esta puesta en marcha de la apertura política debemos citar como muy importante los pactos de la Moncloa que permitieron solucionar los graves problemas de una crisis económica que amenazaba con hacer fracasar la transición política. Hemos considerado, llegado a este punto, que debemos hacer una consideración sobre las Luces y las Sombras de la Transición.
Las luces en relación con la esperanza  de una transición pacífica en el proceso aperturista de cambio de un  sistema político autoritario, el de la Democracia Orgánica, a otro considerado más democrático, fundamentado en la división de poderes, que configuran y equilibran el poder único del Estado moderno, representado este nuevo Estado español  por una Monarquía parlamentaria de corte europeo. Esa esperanza se cumplió en la fase inicial de la singladura de la transición. Julián Marías describió esa fase inicial como un éxito, pero pronto vislumbró las tortuosas brumas políticas que acechaban a la transición política.
En cuanto a las sombras nos referiremos a los posibles vicios jurídicos de fondo que, a nuestro juicio, adolece la Constitución y al hecho de haberse promulgado demasiado abierta, sin determinar las materias indelegables del Estado a las Comunidades autonómicas ni determinar con claridad los limites competenciales de dichas Autonomías. Pero esa amplia laguna legal inicial dejaba además a la iniciativa del Gobierno de turno las propuestas del desarrollo jurídico mediante Leyes Orgánicas de materias muy importantes y muy poco determinadas o sin determinar en la Constitución, entre ellas las LL.OO del Tribunal Constitucional y del Poder Judicial, leyes por cierto muy pormenorizadas, pero que el PSOE modificó a su conveniencia cuando alcanzó el poder.
 Creemos que eran demasiadas LL.OO a desarrollar, y en algunas de ellas se ha vulnerado el espíritu legislador constitucional.  El Recurso previo de Inconstitucionalidad aprobado mediante la Ley Orgánica del Tribunal Constitucional durante la legislatura de UCD, fue derogado por otra L.O. en la primera legislatura socialista cuando el mencionado recurso entorpecía, a juicio del correspondiente ejecutivo, el desarrollo de su programa socializante.
También mediante una LO se modificó la anterior Ley del Poder Judicial y se determinó que los magistrados fuesen elegidos por los partidos en función de su cuota electoral, con lo cual se vulneró el principal principio democrático de la separación de poderes, establecido en su día por Montesquieu, y respetados por todas las democracias que se tildan como tales. Alfonso Guerra pomposamente un día anunció que Montesquieu había muerto, lo que políticamente supuso lanzar un torpedo sobre la línea de flotación de la nave constitucional que debía regir nuestro futuro jurídico democrático. Actualmente esa desviación democrática persiste con la finalidad de afianzarse en el poder los partidos mayoritarios que se alternan en ese poder.
Esa amplia laguna legal inicial dejaba además a la iniciativa del Gobierno de turno las propuestas del desarrollo jurídico mediante Leyes Orgánicas de materias muy importantes y muy poco determinadas o sin determinar en la Constitución.
Creemos que con esa arbitraria implementación de las LL.OO, se inició el declive lento de la transición, poniendo trabas a su estabilización y evitando su consolidación. Los crímenes de ETA, y los desafíos y desacatos de los poderes de las Autonomías secesionistas pusieron y siguen poniendo el quite al actual sistema político, debilitándolo; la crisis económica y la aparición de partidos políticos Antisistemas, como consecuencia de la crisis económica, ponen colofón a ese concatenado ataque a la línea de flotación del sistema. ¡O se reacciona a tiempo o se hunde este sistema político tan trabajosamente logrado!
La forma en que unos veinticinco años más tardes de entrar en vigor la Constitución se aprobó un nuevo Estatuto de la Comunidad catalana, mediante Ley Orgánica, propiciada por ZP, con interposición de varios recursos de inconstitucionalidad ante el TC, aprobación subsiguiente de dicho Estatuto en referendo por un 35% del censo electoral de dicha Comunidad y posterior Sentencia de dicho TC, fuera de plazo lógico, , declarando ciertos aspectos del referido Estatuto no constitucionales, cuando ya había sido aprobado popularmente, provocó el desacato del Gobierno catalán a la citada Sentencia del TC. Constituye todo ese proceso una lamentable vergüenza nacional y un absurdo escándalo político.  
En el mismo plano jurídico indicaremos la ley que penalizaba la desobediencia a la Constitución, aprobada en la primera legislatura de Aznar como Ley Ordinaria, conocida como Ley Ardanza  y derogada por otra Ley Ordinaria en la primera legislatura de Zapatero.
Por todas las consideraciones anteriores se puede afirmar, sin errar demasiado, que se intenta desmontar nuestro Estado nacional, pero los responsables de que ello no ocurra, han actuado con excesiva complacencia o con lenidad respecto a los que quieren subvertir o fragmentar España, Patria común de todos los españoles.
V-IMPLEMENTACIÓN O PUESTA EN MARCHA DE LA TRANSICIÓN POLÍTICA  
La puesta en marcha de la transición política se inicio con el desarrollo de la Constitución por medio de las Leyes Orgánicas que dicha Constitución exigía para ciertas materias constitucionales. Ya hemos citado algunas de esas leyes. Otra importante ley fue la Ley Orgánica de la Defensa Nacional. Ese periodo legislativo lo inició el partido UCD, que ganó las primeras elecciones democráticas de España de 1977, hasta octubre de 1982, en que cedió el poder al  PSOE. En dicha legislatura se aprobaron los estatutos autonómicos de las Comunidades históricas Cataluña, País Vasco y Galicia, luego Clavero Arévalo logró el que se concediese un estatuto para Andalucía, y luego el café para todos autonómico se extendió a todas las Comunidades.
Auspiciado por ZP por conveniencias electorales, Cataluña consiguió cambiar el Estatuto anterior por otro con mucha mayor Autonomía y rasgos inconstitucionales, como antes hemos relatado. La primera Ley Orgánica de Defensa de UCD, fue cambiada dos veces por los socialistas, una vez por Felipe González y otra por J.L Rodríguez Zapatero, estas últimas veces veces para mejor dominio de las FAS por dicho grupo político.
La implementación inicial de la transición tuvo sus altibajos y también algún grave incidente como el de una matanza de unos abogados laboralistas en un despacho de Atocha. ETA mataba a alguien casi cada semana. Había mucho descontento en los altos Mandos de las FAS. 
En plena fase de  puesta en marcha de  la Transición hubo el intento fallido del golpe de Estado del 23 de febrero de 1981   perpetrado por dos  prestigiosos Generales próximos a la Corona, pero no apoyados finalmente por ella, y  cuyo episodio central fue el asalto al Palacio de las Cortes por un grupo de guardias civiles a cuyo mando se encontraba el teniente coronel Antonio Tejero. Afortunadamente todo quedó en un susto, excepto para los militares condenados y por el daño que dicho golpe fallido ocasionó al Ejército.  Golpe que dadas las circunstancias no tenía expectativas de largo recorrido, pesando mucho en el ánimo de todos, el Golpe de los Coroneles griegos, que finalmente costó el Trono al Rey Constantino. Hubo otros aires de fronda militares, pero fueron desactivados sin mayores consecuencias.
Dicho intento de Golpe de Estado tiene varias causas, entre ellas el desgaste del Presidente del Gobierno y de su partido, el malestar en Ejército ante los asesinatos de ETA, el desacato de los aberzales ante el Rey en Guernica y otros entresijos que no es necesario detallar. El Presidente Suárez se vio obligado a dimitir, y en la moción de confianza del nuevo Presidente, Calvo Sotelo, surgió el citado incidente del Palacio de las Cortes.

En las siguientes elecciones Generales llegó el PSOE al poder con Felipe González como Presidente. González estuvo tres legislaturas en el poder y tuvo que enfrentarse con los asuntos de los GAL y de FILESA; luego Aznar llegó al poder y el PP se mantuvo durante dos legislaturas. Al final de la segunda legislatura, en vísperas de las elecciones generales, el 11/03/2004 cuatro atentados simultáneos causaron una matanza en unos trenes de Madrid, que aprovechó el PSOE para recuperar el poder durante dos legislaturas.  Con Rodríguez Zapatero se inició el periodo más nefasto de la historia de España desde la época de Fernando VII.

VI-LA DAMNATIO MEMORIAE DEL FRANQUISMO   
Mientras se mantuvo la guerra fría el antifranquismo permanecía adormecido pero al acabarse la guerra fría con Gorvachev, y llegar la Glasnost y la Perestroika se exacerbó ese antifranquismo de origen estalinista, reiniciado por Rodríguez Zapatero. 
El socialismo de ZP, asociado a la izquierda más radical, e impulsado por un atávico odio cerval al régimen de Franco pero también al Papado y a la Iglesia, buscaba la condena del franquismo y de su sistema político para a continuación, mediante falsedad e impostura, intentar humillar y doblegar a la derecha actual, representada por el PP, a la que él la consideraba heredera de la derecha franquista que, en su tiempo junto a la Iglesia, fueron el soporte fundamental del antiguo régimen.
Esa tirria zapateril al franquismo es causa y origen de su condena por el Consejo de Europa, la reprobación no vinculante de dicho franquismo por el Parlamento Europeo y es causa y origen de la posterior Ley de Memoria Histórica (LMH) que es un óximoron infame e imposible
Durante la legislatura adanista de Zapatero se aprobaron leyes Ilícitas, injustas y absurdas, entre ellas la del aborto libre, la del “matrimonio” homosexual. Y, muy principalmente, en cuanto afecta a la Milicia, la citada LMH, que no engrana con la Ley de Amnistía de 1977, en un marco jurídico coherente, ya que dicha LMH fue promulgada, sin respetar ni tener en cuenta que fue precisamente la citada Ley de Amnistía la que permitió un año más tarde que todos los partidos políticos, incluído el Comunista, aprobaran nuestra Suprema Lex, la Constitución Española de 1978.
Se promulgó la citada Ley de Amnistía por los deseos generalizados de reconciliación, sin excepción alguna, en todo el ámbito político español, y los amnistiados quedaron plenamente satisfechos con dicha amnistía, sin embargo  algo más de dos décadas después de sancionarse la citada ley, el Gobierno  socialista de ZP, apoyado por la izquierda radical y plural, alegaron que la Ley de Amnistía fue insuficiente y presentaron nuevos agravios y reivindicaciones que no se tuvieron en cuenta en el momento de promulgarse la mencionada Ley de Amnistía. Con la mayoría parlamentaria, el Gobierno de ZP logró aprobar la precitada Ley de Memoria Histórica por la que se reconocían y ampliaban derechos y se establecían medidas en favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura.  Lamentablemente al PP le faltó el nervio para reaccionar y oponerse vivamente desde la oposición a tan absurda e injusta ley.    

 En la LMH, de interesada y sectaria remembranza histórica, no sólo se incluyeron los citados supuestos agravios y reivindicaciones que no fueron considerados en la Ley de Amnistía, sino que se   condenaron al desprestigio y al olvido a personajes militares y políticos sin haberlos juzgado previamente judicialmente. Pero además esas personas no podían legalmente ser juzgados ni condenadas, porque en el momento de producirse los supuestos hechos atribuibles, estos hechos no eran punibles en la época en que supuestamente se produjeron. Toda una “contradictio in terminis”, porque no se puede menoscabar el honor de las personas sin previo proceso judicial ni subsiguiente condena, pero tampoco se les puede juzgar ni encausar porque los supuestos delitos atribuibles no eran punibles en el momento en que supuestamente se produjeron. Además en su día se promulgó la Ley de Amnistía en la que se llegó implícitamente a amnistiar al genocida Carrillo, ¿cómo era posible que con la LMH se revirtiesen los hechos, la Historia y la Justicia para intentar culpar de delito a quienes no se les podía culpar de ello?
Difamaron y deshonraron en la LMH la memoria de quienes habiendo ya fallecido no se pudieron defender. Algunos jueces intentaron e intentan infructuosamente juzgar a presuntos responsables de supuestos delitos políticos que en su día no lo eran.
 Nulla poena sine lege”, sin ley no hay pena, principio de derecho penal que impide la indefensión de las personas, al no podérseles aplicar las leyes con carácter retroactivo.

Una Ley de Memoria Histórica, que es una total impostura maniqueísta, donde los vencidos fueron los buenos y los vencedores fueron los malos. Como si no se conociese la realidad histórica, de que si bien unos iniciaron el conflicto fue porque otros con sus amenazas y asesinatos lo provocaron. Dicha Ley podrá ser legal, pero es injusta e ilícita. Debiera ser anulada o por lo menos modificada en sus aspectos lesivos contra las personas. Las aplicaciones de una ley con carácter retroactivo nunca pueden tener efectos lesivos, penales o morales. 
El Juez Garzón intentó iniciar un proceso imposible, con personas que llevaban largo tiempo fallecidas; lo intentó para sustentar, aunque fuese a posteriori, la juridicidad y el principio de legalidad de la LHM, lo cual era a todas luces imposible.
El Juez estrella Garzón fue la punta de lanza jurídica para justificar la condena del franquismo y supuestamente continúo en esa labor, discretamente a la sombra, en el hemisferio americano austral, concretamente en Argentina, donde en su día conto con el apoyo de la Presidente Fernández y en cuyo país tenía amigos y muy buenas relaciones. Concretamente un magistrado argentino quiso llevarlo al Tribunal Internacional de la Haya.
La juez argentina Maria Servini de Cubría, el equipo Izkor, la Izquierda Plural,  Ezquerra Republicana y magistrados amigos de Garzón del Tribunal de La Haya de los Derechos Humanos, todos ellos pretenden que se anule la Ley de Amnistía para poder condenar a los supervivientes del “franquismo”, ya octogenarios o nonagenarios la mayoría de ellos.

Dicha jueza María Servini de Cubría, que instruye la causa contra la dictadura franquista abierta en Argentina, ha dictado recientemente una orden internacional de detención contra veinte dirigentes y presuntos torturadores del franquismo, entre ellos los exministros Rodolfo Martín Villa, José Utrera Molina (el suegro de Alberto Ruiz Gallardón), Antonio Carro Martínez, Licinio de la Fuente (fallecido recientemente) , Antonio Barrera de Irimo y José María Sánchez-Ventura Pascual, y así hasta llegar a los 20 condenados (entre los citados, imputados, uno por haber firmado, como Ministro, la Condena a muerte de Puig Antich, otros por haber firmado las últimas  5 sentencias de muerte del Régimen en 1975, y otros dos como responsables de una represión policía, con muertes, contra una manifestación de obreros en Vitoria). No creemos tampoco que prosperen esas nuevas acusaciones.
Ante tantas insólitas imputaciones y más hechos vagamente denunciados, como los desaparecidos del Bando republicano de la guerra civil, las supuestas denunciadas matanzas de la Guardia Civil en las cunetas de las carreteras, los niños robados en el “franquismo” etc.; ante tanta imprecisión hemos recordado la precisión de los partes de guerra del Bando, llamado nacional en la Guerra, los datos precisos de Ramón Larrazábal, basados en los Registros civiles, sobre muertos y desaparecidos de la Guerra Civil y la prolija Causa General detallando todos los posibles delitos atribuibles  al Bando republicano, que cualquier ciudadano español puede consultar, y que a dichas fuentes se ven obligados a recurrir los historiadores para consultar los mencionados hechos, como las únicas fuentes fiables de consulta histórica.


VII-UN FUTURO INCIERTO Y PREOCUPANTE

Con todo lo que hemos expuesto es innecesario explicar el porqué de lo que nos duele de España; un futuro incierto y preocupante es consecuencia de todo aquello que nos duele. Los desacatos de las Comunidades secesionistas y la lenidad en la repuesta del Gobierno ante dichos desacatos nos duele y nos preocupa, porque con lenidad se envalentonan los rebeldes que saben que la fortuna ayuda a los audaces (Audaces Fortuna Iuvat) y que quien da primero da dos veces (Bis dat qui citius dat). Con pasividad no se gana nada, se pierde todo. Por otra parte la corrupción nos avergüenza y nos indigna.    
Hemos querido pensar en el futuro incierto desde un presente inestable y con problemas, que nos duele y preocupa, al que hemos llegado, mediante una transición, desde un pasado estabilizado. Muerto Franco el franquismo se acabo, por mucho que quieran resucitarlo los enemigos de siempre de España para rematarlo y para terminar ganando lo que antes perdieron. No consiguieron romper ni dividir a España, ni tampoco convertirla en una atea dictadura comunista. Nos oponemos a que ahora lo puedan conseguir.
Los Antisistemas que no respetan las leyes ni la Constitución, y quieren dar la vuelta del calcetín a la España actual, regresando al comunismo más puro y duro y los Independentistas que desacatan abiertamente las leyes del Estado Español y quieren desintegrar España, son los enemigos de siempre de España.

España se desvertebra por épocas. La transición y la torpeza política ha acabado dejándola invertebrada, dando lugar a la desesperanza y al tedio. Las nuevas generaciones están indignadas con el actual sistema que no provoca entusiasmo alguno sino asco por la voracidad de los políticos y sindicalistas que entienden que servir a España significa que ellos deben lucrarse, sin importarles demasiado su Nación; convirtiéndose partidos y sindicatos en casas de contratación de amigos que se intercambian los cromos y los favores, con un telón de fondo de corruptelas, sino de corrupción que empaña la confianza del electorado.

 Sería muy lamentable que la juventud votase a los partidos Antisistemas, no por sus programas electorales sino para derrotar a los partidos constitucionalistas por sus corruptelas y por su lenidad en corregirlas, y en relación con el partido en el poder por sus promesas incumplidas. Las incumplidas promesas electorales inciden muy negativamente en la confianza del electorado, que fundamentalmente ha votado al líder o Jefe de un Partido político, aspirante a Jefe de Gobierno, ya que casi nadie conoce a los miembros de las listas cerradas de las circunscripciones electorales. Se impone una reflexión sobre la injusta y deficiente Ley Orgánica Electoral y sobre la conveniencia de a quién hay que votar. 

Parece que la macroeconomía va consiguiendo logros, pero no parecen demasiado afianzados ante la precaria situación europea que no crece económicamente. Existen además muchos elementos desestabilizadores en Europa, tanto económicos como Grecia, o bien políticos como el conflicto de Ucrania y las acciones criminal del Yihad del IS.

Los índices de paro han disminuido algo, pero insuficientes ante el descomunal paro que sufre la Nación, especialmente el juvenil. Ante estas expectativas desalentadoras, tengamos confianza en que un rayo de luz ilumine a nuestros gobernantes en la senda del buen camino. Dios lo quiera así, otra cosa no podemos hacer.

Sencillamente hemos honestamente expuesto unas ideas sobre nuestra Patria que nos duele y que queremos compartir. A nadie hemos querido ofender, sólo hemos expuesto lo que pensamos.

“Liberae sunt enim Nostrae cogitationes” (Cicerón, Pro Milone 29, 79).  Nuestros pensamientos son libres.  

“Cogitationes poena nemo patitur” (Ulpiano, Digesta 48, 19, 18)

Nadie es condenado por su pensamiento.

Barcelona 5 de Marzo de 2015

Comentarios

Entradas populares de este blog

PARTE II - LO QUE NOS DUELE DE ESPAÑA

PARTE I - LO QUE NOS PREOCUPA DE ESPAÑA